Morelia. Mich. | Acueducto Noticias/Alberto Infante.- En un giro sorprendente, Natalia Améstica, esposa del fallecido músico Carlos Molnar, ha hecho pública una declaración grabada que arroja nueva luz sobre el caso del asesinato de Canserbero en enero de 2015.
En el clip, Améstica confiesa su participación activa, junto a su hermano Guillermo Améstica y tres funcionarios del Sebin, en la manipulación de la escena del crimen para simular que el rapero había asesinado a Molnar antes de suicidarse.
Este testimonio, que contradice la versión oficial basada en la declaración inicial de Natalia Améstica, revela que el verdadero responsable del doble homicidio fue la propia Améstica, su hermano y los mencionados agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Según la confesión, recibieron instrucciones detalladas para orquestar el falso escenario de suicidio-homicidio.
La versión inicial del caso sostenía que Canserbero, en un presunto brote psicótico, apuñaló a Molnar antes de lanzarse desde el décimo piso del edificio Camino Real.
Sin embargo, esta narrativa fue cuestionada por el Defensor del Pueblo, Tarek William Saab, quien ordenó la reapertura del caso.
Que locura con la locura. El cantante #Venezolano Canserbero, que por más de una década se pensó había acabado con su vida tras asesinar a su mejor amigo, no se suicidó sino que fue asesinado por su manager Natalia Améstica. Así fue como lo hizo. pic.twitter.com/vAtfIxlClz
— John Smith 🇵🇦 ( 100% salsa ) (@johnSmith90x) December 26, 2023
La declaración de Natalia Améstica señala que el conflicto que desencadenó el doble homicidio tuvo sus raíces en Chile, un mes antes, cuando se enteró de que no recibiría el pago acordado por su participación en la organización de la gira.
Además, el desacuerdo sobre su rol como mánager de Canserbero exacerbó la situación, llevando a Améstica a decidir acabar con la vida del rapero.
La narrativa detalla cómo Natalia ofreció té con Alprazolam a Molnar y Canserbero en su casa, dejándolos somnolientos, para luego llevar a cabo la macabra escena criminal.





