Bosques bajo fuego

Foto: Especial

Morelia/Samuel Ponce Morales

Después de Oaxaca no hay otra entidad que supere a Michoacán en superficie boscosa devastada por los incendios forestales en el País de este caluroso 2016.

Más desolador aún es que, según evidencias que investiga la Procuraduría General de la República (PGR), muchos de los incendios estarían siendo provocados por poderosos grupos económicos que buscan seguir amasando fortunas a costa de los bosques.

En el caso de Michoacán el panorama por la quema de áreas naturales es, al menos, de alerta.

Datos de la Comisión Forestal del Estado (Conafor) revelan que, al corte del 5 de mayo, la entidad sumaba una área siniestrada de 10 mil 848 hectáreas, sólo por debajo de Oaxaca que tiene 13 mil 934.

Michoacán está por arriba incluso de Jalisco, donde los incendios han afectado este año 9 mil 159 hectáreas que ubican a esa entidad como la tercera en su superficie dañada.

En número de incendios, Michoacán se ubica en la tercera posición con 628 siniestros, sólo detrás de Estado de México que tiene mil 359 y la Ciudad de México con 898. Después se ubican Puebla con 405 e Hidalgo con 364.

A nivel nacional, la Conafor tiene un registro de 6 mil 129 incendios forestales en el año.

Tan sólo del 29 de abril al 5 mayo se presentaron 451 quemas en 24 estados, es decir, una incidencia de 75.1 incendios por día o 3.1 cada hora. Así de grave el tema.

Pese a esa tendencia, las autoridades aseguran que la mayor afectación es en pastos y arbustos, con un 95 por ciento. Es decir, que sólo 5 por ciento ha sido arbolado.

Uno de los mayores incendios en Michoacán se presentó en el cerro La Cruz, municipio de Uruapan, cuya dimensión implicó la movilización de hasta 370 combatientes durante cinco días consecutivos.

El saldo de daños en ése, que es uno de los principales pulmones de la región sur de la entidad, fue de 475 hectáreas.

Entre las maderas afectadas hay pinos, encinos, cedros y tejocotes, en tanto que la fauna en el lugar se compone de conejos, liebres, armadillos y aves diversas, pero de eso no hay saldo oficial.

La hipótesis de que el incendio fue provocado por presuntos desarrolladores inmobiliarios o productores de aguacate que pretenden el cambio de uso de suelo en el cerro, es investigado también por la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE).

La dependencia anunció en la semana el inicio de una carpeta de investigación para dar con los responsables del siniestro y deslindar responsabilidades.

Al respecto, la Senadora panista Luisa María Calderón Hinojosa difundió una imagen que muestra la presencia de infraestructura para riego agrícola en un área que antes era arbolado en el cerro La Cruz.

La evidencia muestra además el trazo de caminos y un par de camionetas estacionadas a unos metros de donde se encuentra una olla de agua de grandes proporciones.

«Cerro de La Cruz, preparado para cambiar de pinos a aguacates ¿Quién lo quemaría? No lo permitamos, es área protegida», posteó la legisladora en su cuenta de Twitter.

Tres helicópteros cisterna se ocuparon para sofocar las llamas. Y apenas liquidaron el fuego y otro ya estaba atacando al Pico de Tancítaro, el relieve más alto de la entidad.