Morelia, Mich.| Acueducto Noticias/ Zayda Solís.- Cientos de visitantes se dieron cita en el panteón municipal de Morelia, cada uno con su propia historia y emociones conmemoraron a sus difuntos, algunos con silencio nostálgico y otros escuchando las melodías que los difuntos solían disfrutar en vida.
Mercedes Hurtado Bucio, una señora de semblante alegre, con 80 años hace el esfuerzo de visitar el camposanto, ya que para ella estas fechas son importantes porque es cuando vienen sus difuntos a este plano terrenal.
La mujer de 80 años se dedica al hogar. Compartió que este 2023 son “Muchos años visitando el panteón en día de muertos, más de 50 años viniendo”.



Con evidente tristeza y conteniendo las lágrimas la señora Mercedes recordó que en el panteón municipal están enterrados sus padres y suegros “Aquí está mi mamá y papá, mis suegros” , “ se nos fueron en los años 70”.
Cuando visitan el panteón, “venimos a darle una vuelta, a limpiar y estar con ellos un rato”.
Visitar el panteón en estas fechas de muertos, es una mezcla de alegría y tristeza, se mezcla el olor de las flores de cempasúchil con los recuerdos de quienes se han ido.
Vienen a la memoria de la señora Meche los recuerdos de aquellos que ya no están. En su juventud tuvo un embarazo que no concluyó satisfactoriamente, sus gemelos nacieron muertos. Como ella estaba convaleciente alguien más los llevó a enterrar, “a los ocho días que los enterraron vine, pero ya no los encontré (los gemelos). Había un pozo grandototote y ahí aventaban todo, las cajas viejas, todo”.
Como ella dice, “el panteón ha cambiado mucho, antes había desorden, las tumbas eran saqueadas, aquí encontrabas las tumbas abiertas. De mis hijos fallecidos nunca encontré la tumba porque los sacaron(…) Siempre me he preguntado por qué hicieron eso”.


A pesar de ese amargo recuerdo la señora Mercedes agradece que hoy en día el panteón se ve mas ordenado y limpio, “me entero que ahora hay un mejor servicio de limpieza, cuando antes todo lo echaban en un pozo grandote que había aquí”.
“Vengo cada año y me gusta que esté limpio, antes no había las calles que ahora vemos, ya está muy cambiado”.
En medio de estos recuerdos, y pensando en el futuro, doña Mercedes asegura que no le gustaría que la entierren en el Panteón Municipal “no quiero, preferiría que me lleven al Panteón La Mintzita para quedar cerca de otros familiares que están allá”. Además, “tengo hijos en el norte (E.U) , aquí ya no vienen, ya no se acuerdan, algunos son de otra religión, ya no creen en nada”.
Continuando con el acomodo de las flores de cempasúchil en la lápida de su difunta madre, Doña Mercedes sostuvo la mirada ante la cruz de piedra y expresó: “espero que mis hijos se acuerden de mí, aunque sea en el día de muertos”.





