Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/ Jaqueline Espinoza.– Este dos de noviembre, en México significa el volver a sentir a quienes no se encuentran físicamente, este día de muertos revive almas, revive recuerdos, revive sentimientos y sobre todo revive tradición.
La creencia de estas fechas dice que por unos días, las almas de los fallecidos bajarán una vez más a la tierra a convivir entre los vivos, el portal se abre el 1 y 2 de noviembre, una vez al año, para así nunca olvidarlos en el plano terrenal.
El Panteón Municipal de Morelia, abrió sus puertas desde las 7 am, afuera, los más madrugadores, ya estaban esperando para pasar el día al lado de la tumba en donde yacen los restos de sus familiares.
Entre caminos largos pintados de naranja, de ese naranja de la flor de cempasuchitl que se asemeja al de un atardecer, en cada tumba se observaba a niños, niñas y adultos sentados alrededor observando el eterno descanso de los que ahí se encuentran.



Muchos con tristeza, lágrimas en los ojos y un silencio ensordecedor observaban aquel sepulcro, otros seguros de que sus difuntos no querrían verlos tristes, comen alrededor de la lápida y hasta música ponen en el ambiente.
Sobre las piedras enormes de cantera o yeso en las que se plasma el nombre y vida de los difuntos, las cosas que más les gustaban no pueden faltar, cigarros para los adultos y juguetes y globos para los más pequeñitos que partieron antes de tiempo.
Así, durante una tarde con muchas emociones desbordadas, una año más, las familias se despedirán de sus hijos, madres, abuelos, hermanas y tendrán que volver a esperar hasta el próximo noviembre para saber que han bajado de visita.





