Morelia, Mich. | Acueducto Noticias / Irene Valdivia.- Marcela Silva es una mujer moreliana de 60 años, quien lleva 40 años laborando en la Librería Madero, el negocio que heredó de sus padres desde su juventud, fundado hace 58 años.
Narra que su padre era un hombre aficionado a la lectura, e inicialmente fundó una librería con papelería que no prosperó, y al cerrar, no tuvo un destino para los libros que quedaban de su anterior negocio.

Fue con este material que decide abrir la primera sucursal de la Librería Madero, inicialmente a un costado del Templo de Las Monjas.
Fue en 1979 cuando la sucursal fue cambiada de locación a su actual ubicación, frente al mismo templo, tras la venta del edificio que la albergaba anteriormente.
Rememora que al principio del negocio , la venta iba muy bien, en sus propias palabras, pero se encuentra actualmente en un declive.
«Ya no piden libros universitarios, todo es digital. Los libros de textos los venden en las escuelas, entonces tampoco son mercado para las librerías. La divulgación general sí se vende, incluso se envían novedades, pero ya en menor cantidad. Ya no se vende poesía» describe Marcela.

Identifica que el mercado nuevo es el de literatura para mujeres jóvenes o adolescentes, especialmente de Wattpad, pero la euforia por este material se va rápidamente después de sus salidas a venta, no logrando ser una venta regular.
El año pasado durante la pandemia aumentó este sector de compradores, comparte Silva, aunque logra cuantificar que su sector principal son personas adultas.
Marcela considera que el surgimiento de libros pirata y libros digitales son actualmente el adversario de las librerías físicas en la actualidad.
Invita a los jóvenes a acercarse a las librerías a conocer de literatura clásica, con obras como La Ilíada o La Odisea, pues considera son obras que están quedando en el olvido y deben ser rescatadas.






