Diputado busca penas más duras a quien realice «terapias de conversión»

(Imagen: Jaqueline Espinoza/Archivo)

Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/ Jaqueline Espinoza.- Camuflajeados como anexos y entre secreto a voces es como operan en Michoacán los centros que realizan las mal llamadas «terapias de conversión» que pretenden y aseguran la «corrección» de orientación sexual en las personas.

El diputado Óscar Escobar, integrante del partido Movimiento Ciudadano, compartió que al menos en Morelia él tiene el conocimiento de 8 de estos lugares que realizan actos de tortura psicológica y física a quiénes se mencionan como homosexuales.

Los Esfuerzos para Corregir o Cambiar la Orientación Sexual y la Identidad de Género (ECOSIG) son inhumanos y atentan contra los derechos de las personas, por lo que el diputado lanzó al Pleno Palacio Legislativo una iniciativa para penalizar hasta con 5 años de prisión a quien realice dichos actos.

«Todavía siguen pensando que es una enfermedad el poder amar diferente, el querer a la persona que elijan querer y hoy la iniciativa es muy clara, vamos a igualar una propuesta a nivel federal con el código penal de Michoacán para que esas mal llamadas terapias de conversión, ya sean penalizadas, ya sean castigadas».

Escobar destacó que no hay número exacto de cuántos lugares de este tipo se encuentran operando ya que están camuflajeados pero se sabe que existen no solo en Morelia, sino en todo el Estado michoacano.

«Mucho hemos escuchado hablar de los anexos pero estos son un poco más blindados, más camuflajeados, más todavía como cultos donde la gente, sí preguntamos a la gente las terapias de conversión casi nadie sabe, porque ha sido un tema que nos han revelado las víctimas y al final de día sí nos preocupa mucho que no lo podamos visualizar».

Lo que Óscar Escobar busca con esta iniciativa es que estas terapias se puedan catalogar como delito en Michoacán ya que muchas veces llegan a violar a las víctimas para corregir la orientación sexual.

Es de recordar que desde 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sacó de la lista de enfermedades mentales la homosexual y se comenzó a reconocer como una variación natural de la sexualidad humana.