La historia de hoy | Luis Felipe, el guardián de tortugas

(Imagen: Alfredo Soria/ACG y Luis Felipe Solano)

Lázaro Cárdenas, Mich. I Alfredo Soria/ACG.- Cada año llegan a las costas de Michoacán tres especies de tortuga marina: la golfina, la negra y laúd, siendo las primeras las más abundantes y la última, laúd la más escasa con máximo dos ejemplares por temporada.


Para proteger a estas especies de saqueos, se han establecido campamentos donde se reubican los nidos de las tortugas, uno de ellos está en Barra de Pichi, en el cual trabajan de manera voluntaria 11 personas.


En entrevista con Luis Felipe Solano, nos cuenta que este campamento tiene entre 35 y 40 años de existencia; por temporada comienzan actividades desde junio hasta finales de enero o principios de febrero.


Menciona que él es pescador y trabaja como voluntario en el campamento tortuguero. Cuenta que empezó por invitación de su jefe en aquel entonces y rápidamente se interesó en proteger a las tortugas.


Desde entonces, agrega, año con año se suma a sus demás compañeros voluntarios que dedican noches de guardia y recorren los tres kilómetros de playa para salvaguardar a las tortugas.


Así mismo, establece que en su trabajo como pescador lo ha desarrollado desde entonces de manera responsable y que, en la medida de lo posible, invita a otros pares a que realicen su trabajo para cuidar el medio ambiente.


Luis Felipe platica que en esta zona hay mucho saqueo y al tener que desplazarse a pie demoran mucho en recorrer la playa, por lo que con frecuencia los saqueadores les ganan y se roban los huevos de tortuga, pero eso no los detiene.


A la vez, menciona que su preocupación es la falta de recursos para poder mantener el campamento, por lo que esperan que el programa de «protección y conservación de la tortuga marina» les llegue recursos para tenerlo digno.


Y, espera que dicho programa continúe para que puedan seguir protegiendo con esta noble labor. Además, menciona que con una cuatrimoto podrían recorrer de forma más eficiente la playa para salvaguardar más nidos.
Finalmente, Luis Felipe nos relata que, en una ocasión, hace alrededor de cinco años, les prestaron una moto y que los interceptaron unos saqueadores que con palos trataron de quitarles la moto y los huevos de tortuga.


Esta es una de muchas historias. Menciona que en las rondas costera que hacen, casi a diario tienen enfrentamientos con los saqueadores.

El campamento de Barra de Pichi es uno de los que recibe a turistas que quieran participar en la liberación de tortugas. Para ello, cada año crean una página donde dan información sobre cuándo pueden recibir visitas, ya que las tortugas tardan en nacer alrededor de 45 días. Si este año quieres apoyar a un campamento tortuguero y participar en esta experiencia, puedes buscar el de esta localidad.