Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/ Jaqueline Espinoza.- Entre un mar de emociones navegaban las miradas y pensamientos de padres de niñas y niños con cáncer en el edificio de cristal en el Centro de Convenciones y Exposiciones; entre globos de colores y payasos se sentía el dolor de muchos.
Durante la mañana de este jueves 24 de agosto, la secretaría del Bienestar, apoyada por el Gobierno del Estado, hizo oficial la entrega de apoyos de 4 mil pesos mensuales a familias cuidadoras de los pequeños.
Pero lo que pudo haber sido un evento con formalismos, se volvió una feria infantil en la que los niños podían jugar con pelotas, pinturas e inflables, personas con disfraces de super héroes y sancos también alegraban el rostro de los infantes.
Con una duración de aproximadamente 40 minutos, se dio paso al evento en el que tomó la palabra el gobernador para dejar claro que este apoyo se va a seguir otorgando hasta donde sea posible, ya que la enfermedad no solo puede llegar a llevarse vidas, la felicidad, la inocencia, sino también la estabilidad económica de toda una familia.
Entre aplausos y porras, los beneficiarios observaban pacientes aquel hecho que significa una llama más para mantener prendido el fuego de la valentía y la fé.
Durante la presentación del programa, tomó el micrófono una de las madres bravías que no solo tienen que ser fuertes para sobre llevar esta enfermedad con sus hijos, sino para darle ánimos a quienes necesitan de atención médica.
Con la voz entrecortada y notables lágrimas en los ojos, la mujer subió a la plataforma redonda con su pequeño y expresó: «Quiero darle las gracias al señor gobernador y esperamos seguir recibiendo este apoyo que ayuda a pagar pasajes, rentas, quiero darle las gracias a la doctora Cinthia, a los psicólogos, a las enfermeras y decirle a todas las familias con niños y niñas con cáncer que mucha fé, que no pierdan el ánimo, que no nos rindamos, si ellos no se rinden, nosotros tampoco».
Cada palabra, cada gesto era emotivo, pues en aquel gran salón había docenas de historias de largos procesos, incertidumbre y miedo de perder a un ser amado.
Al finalizar los discursos, las madres y padres se dispusieron a jugar, solo jugar y olvidarse por un rato del gran reto que la vida les ha puesto.
Las caras de orgullo de los padres y madres se podían observar a lo lejos, pues todos y cada uno son grandes héroes que han luchado y siguen luchando con uno de los villanos más grandes que se ha interpuesto en su camino, pero les recuerda que todo es posible y que los finales felices existen.








