Morelia, Mich. | Acueducto Online.- En un impactante informe presentado hoy, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) concluyó que diversas autoridades de diferentes niveles tuvieron conocimiento en tiempo real sobre el paradero de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en septiembre de 2014.
Sin embargo, según el informe, estas autoridades ocultaron y manipularon la información, construyendo una versión falsa de los hechos. Marinos, miembros del Ejército, policías, autoridades locales y estatales, así como órganos de inteligencia del Estado, se encuentran señalados por su papel en el encubrimiento.
El informe del GIEI destaca que durante las horas cruciales del ataque a los jóvenes previo a su desaparición, un centro de información policial recibió al menos 500 llamadas telefónicas denunciando la agresión. Sin embargo, la información no fue debidamente atendida y, aparentemente, las autoridades no actuaron con la premura que requería la situación.
Además, se reveló la existencia de videos que muestran cómo presuntos involucrados en el caso fueron amenazados, torturados y esposados. Los expertos del GIEI sugirieron que marinos y militares habrían manipulado información relevante del caso en operaciones conjuntas que mantuvieron en secreto.
El informe también menciona la posible ejecución extrajudicial de detenidos durante operaciones secretas realizadas por miembros de las secretarías de Marina y Defensa Nacional (Sedena). Discrepancias en archivos internos de la Sedena en relación con el hallazgo del cadáver del estudiante Julio César Mondragón, quien fue desollado la noche del ataque en Iguala, generaron dudas sobre la manipulación de evidencia.
Desde el inicio del caso, padres de los estudiantes y sus abogados han acusado al Ejército y fuerzas de seguridad de ocultar información y, en algunos casos, de estar directamente vinculados en la desaparición de los jóvenes. El presidente Andrés Manuel López Obrador se ha comprometido a descubrir la verdad en torno al presunto secuestro y masacre de los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, luego de una investigación previa que estuvo plagada de errores y cuestionamientos.





