Morelia, Mich. | Acueducto Online/Carolina Nambo.- Paola Mejía, una Licenciada en Administración, ahora también forma parte de uno de las colectivas feminista que lucha a favor de infantes y de mujeres que no reciben apoyo para la crianza de sus hijos, como ella lo ha sufrido.
-¿Cómo surge este interés por estar en la colectividad?
“Viene… yo creo que, desde tu experiencia personal, como hablábamos hace rato vienes con tu bagaje personal de violencias y piensas que caminas sola, piensas que no hay nadie más que lo esté pasando”.
Cuando decide unirse a la asociación civil, lo hace por su experiencia personal, por esa lucha que en un momento comenzó sola, pero que hoy camina acompañada por la misma causa de muchas mujeres más.»
“En mi caso yo llegue también a la colectividad, por mis casos personales, un abandono paterno, hacía mi hijo, su padre no paga pensión alimenticia desde hace 17 años”, dice.
Paola cuenta como a través de la Red Colectivas Michoacán (RedCoFem), ha conocido más mujeres que viven la misma situación y que son su motor para tratar de dar un giro y tener justicia hacia los infantes que no tienen apoyo paterno para su desarrollo.
Para Paola el saber que hoy existe una ley en contra de los deudores alimentarios, es un gran triunfo de manera personal y colectiva.
“Es la luz para muchísimas mujeres, que tenemos esta problemática, son procesos bien desgastantes, bien caros y el hecho de haber realizado, que vamos a concretar en Michoacán un registro de deudores alimentarios; es como una luz al final de una lucha desgastante para muchas madres”.
El saber que ahora existe ese Marco Jurídico, la impulsa a seguir luchando día a día, con más animo “Vamos a empujar con muchas ganas y con mucho animo, con contundencia, para que puedan tener otra conciencia social”.
“Desdé la primera actividad que nosotros generamos, para divulgar lo que son los deudores morosos, lo que es la violencia económica, lo que significa, han venido solas (…) en un primer momento llegaron treinta, en un siguiente momento llegaron doscientas, en la ultima actividad que tuvimos, fueron 450 mujeres que se atrevieron hablar”.
Por ello Paola siente una gran motivación, por seguir trabajando, porque gracias a cada actividad que se realiza, el incremento de las demandas hacía a los deudores alimentarios va en aumento.
-¿De manera personal tú has obtenido una respuesta a partir de qué se dio a conocer la ley de deudores alimentarios?
“Sí, tenemos un caso de éxito (…) me choca esa palabra de empoderada, pero te sientes fuerte te sientes segura, de que el camino que estas llevando, para ti, para las demás compartirlo, estamos haciendo un cambio importante”.
Paola deja claro que seguirá en busca de obtener un mejor trato para las mujeres, peleando de forma tajante por terminar con la violencia económica que durante años existe, en todos lados.
“Vamos a pelear, pero contundente y duro y tupido por ese padrón, necesitamos que todos los deudores ya dejen de estar moviéndose por toda la República, cambiándose de trabajo, cambiándose de estado, cambiándose hasta de nombre para no pagar una pensión alimenticia”.

Para ella es un sueño el terminar con esa violencia económica y espera que poco a poco se vea realizado “no se trata de dinero, se trata de erradicar la violencia de las mujeres, eso es el sueño, verlo(..) que esas violencias en un momento se reduzcan, se acaben y demos el giro a las siguientes generaciones”.
El caso de Paola
Paola es una de los miles de mujeres que sufren violencia económica y que han tenido que pasar por un largo proceso, para poder obtener una respuesta favorable.
Al contar su caso, establece que se separó de su esposo “cuando mi hijo tenía un año”; sin embargo, añade, hizo la demanda en los momentos en que su vástago cumplió cinco años.
“Me di cuenta que algo estaba pasando, yo trabajaba doce horas al día y que mi dinero no me alcanzaba para sostenerme a mí y a mi hijo”.
Ya pasaron más de diez años desde que Paola, tomó la decisión de iniciar un pleito legal en contra de su deudor económico y hasta el momento sigue esperando.
Que se logré obtener un fallo favorable “mi proceso sigue y seguirá hasta que mi deudor este registrado y no le den ni la credencia de la biblioteca”.
El consejo
-¿Algo qué le quieras decir a estas a estas personas que aún están indecisas de iniciar un procedimiento legar por la violencia económica que sufren?
“Hagámoslo porque de lo que no se habla no existe, hay que hacer conciencia que hay que proteger y asegurar a nuestros hijos, que somos sujetas de derecho, que tenemos derecho (…) la información es poder”.

Como parte de la colectiva de RedCoFem, Paola busca ser un ejemplo de lucha e iniciativa, para poder alentar a las mujeres que sufren algún tipo de violencia, no solo la económica y así buscar el cambio en las nuevas generaciones.
“Yo quiero, queremos que ninguna otra mujer pase por esos procesos, al menos no en soledad”.





