Crónica | El orgullo de sintió en el aire de Paracho

(Imágenes: Jacqueline Espinoza)

Morelia, Mich. | Acueducto Online/ Jaqueline Espinoza.- Rostros felices, banderas de arcoíris y brillos por todos lados es lo que se veía en las calles de Paracho durante su segunda marcha del Orgullo Purépecha.

La concentración para armar los contingentes comenzó desde las 12 pm, al frente del monumento a la Mujer Purépecha se encontraban ya las camionetas adornadas que guiarían el camino y en las que irían activistas LGBT+.

Jóvenes, niños, niñas y adultos llegaban poco a poco con sus atuendos elegidos de manera minuciosa, los colores tenían que ser brillantes, el gliter no podría faltar y menos el maquillaje.

Fue así que la comunidad mostró su diversidad con vestimenta y las variaciones de color que representan a cada sector de la comunidad.

Faltando aproximadamente 20 minutos para la 1 de la tarde, hora en que se tenía planeado comenzar la marcha, los organizadores dieron la instrucción de comenzar a formar los contingentes.

No era una marcha común de la diversidad sexual, pues en esta había bandas tocando alrededor y amenizando con música regional mexicana.

A la una de la tarde y como se tenía previsto, dio arranque el recorrido que transitaría por las calles y plazas principales del municipio, en aquel momento, la fiesta más espera de los que no eran invitados a la fiesta por ser discrimados , llegó.

Las banderas se ondeban hacia los lados, los carteles se veían en lo alto con mensajes con las palabras «libertad», «lucha» y «orgullo», al mismo tiempo que la música sonaba en las bocinas de los carros alegóricos.

El baile fue el gran protagonista de esta marcha, pues participaron niños y niñas de academias de danza y los asistentes a sentir el furor del pride también se movían al rito de la música.

«Chulona», «Mexa», «Fiesta» y «Born This way» fueron las melodías que se repitieron más veces en las camionetas que avanzaban, en cada ocasión, eran coreadas por la comunidad.

La reyna de la marcha y dragas eran la sensación al pasar por las calles, pues quienes se encontraban en los locales o en sus casas miraban asombrados y la mayoría tomaba su celular para capturar el momento.

El recorrido fue lento, aunque no era un gran tramo el que se iba a recorrer, el intenso sol lo hizo sentir largo, sin embargo, eso no hacía decaer el ánimo.

Al llegar a la plaza principal, ya se encontraba el quisco adornado y con equipo de sonido instalado para que se pudieran llevar a cabo presentaciones de bailes, canto y lipsync de parte de activistas pretenecientes a la diversidad sexual.

Ahí se mantuvieron por aproximadamente 30 minutos las personas y posteriormente, aunque aún faltaban shows, comenzaron a retirarse poco a poco.

Así, se realizó una vez más la marcha en la que la libertad es para todas, todos y todos, un espacio en el que se sienten acompañadas las personas y un día en el que pueden vestir como quieran sin ser agredidos.