Solo cenizas, sín rastro del patrimonio de Morelianos

(Imágenes: Jacqueline Espinoza)

Morelia, Mich. | Acueducto Online/Jaqueline Espinoza.- Una terrible desgracia cayó en la ciudad de la cantera rosa, manchando su color y dejando todo en grises, el Mercado Independencia, uno de los más grandes de Morelia prendió en llamas la madrugada del domingo 21 de mayo.

Al lugar arribaron bomberos y protección civil, pero era tarde, más de 150 negocios de más de 40 años de historia fueron pérdida total dejando a sus dueños en desamparo.

El estacionamiento quedó calcinado y semi derrumbado sobre los puestos de familias morelianas que veían desaparecer su única fuente de ingresos.

Entre lágrimas, caras tristes, preocupación y desesperación veían las enormes llamas arrasar con todo a su paso y los sueños de muchos desapareciendo.

El lunes 22 de mayo, el área aunque ya controlada, apagada, seguía humenado, el calor de las brazas llegaba a lo largo de varios metros.

Las cientas amarillas de precaución, camionetas de policías de Morelia y Protección Civil prohibian el paso a la zona afectada, incluso a los dueños de los locales calcinados, pues era por su propia seguridad.

Ese día tampoco se habrió el mercado, nadie entraba ni salía a realizar actividades diarias, lo cual implicaba que algunos no comerían, que algunos no pagarían sus servicios básicos, ya que viven al día de lo que sacan en su local.

Del lado derecho de la entrada del mercado se observaba a los locatarios que corrieron con suerte y sus locales quedaron intactos, estaban enojados porque no se les permitía trabajar.

El gran contraste, del lado izquierdo, era de las personas que perdieron su patrimonio completamente, de los que vieron calcinarse todos sus ahorros, ellos más que enojados estaban con una pena y preocupación del tamaño del mundo.

Hasta entonces no se les había dejado acceder a ver si se había logrado salvar algo de su mercancía, al contrario, se les comunicó que era pérdida total, que sus más de 40, 50 y 60 años se esfumaron frente a sus ojos.

La desgracia alcanzó una de las ciudades más bellas del México, su gente hoy no ve salida, pues continúan con la incertidumbre de si alguien les ayudará a comenzar de nuevo y si tendrán comida en la mesa para llenar el estómago de sus seres queridos.

Ya se comenzó con demolición del estacionamiento dañado, con él, se irán los restos de los locales, es decir, años de esfuerzo, de historias y de metas cumplidas.