Entre los enamorados y los dolidos; Carolina Ross y Cuitla Vega

(Imágenes: Jacqueline Espinoza)

Morelia, Mich. | Acueducto Online/ Jaqueline Espinoza.- «Apuré mi café» fue la canción más coreada de la sinaloense Carolina, mientras que «Vas a querer regresar» fue el tema de Cuitla que más hizo cantar a los presentes.

Este 5 de mayo, miles de fans se dieron cita desde minutos antes de las 5 de la tarde para disfrutar del espectáculo que los dos cantantes habían preparado.

Con el cielo nublado y grandes gotas cayendo por largos minutos, las espera de hizo presente, pues no se podía salir a tocar al escenario por seguridad de los músicos e intérpretes.

Sin embargo, nada detendría la presentación tan esperada en el Festival Michoacán de Origen, donde los sentimientos saldrían a flor de piel.

Con sombrillas, capuchas e impermeables esperaban impacientes ya los espectadores pero sin tener como opción el marcharse del lugar, pues su fanatismo los mantuvo bajo el frío y la lluvia.

Cuitla Vega apareció con su guitarra en mano y dio arranque al show que duraría aproximadamente 2 horas de su parte.

Mismo en el que puso a bailar a la gente con «la jaquesita», así como a ponerse nostálgicos con «son cosas del amor» y entusiasmados con «Vas a querer regresar».

Al término de la primera parte del gran concierto, se esperaba ya con ansias que apareciera Carolina Ross, misma que llegó con botas y sombrero en color azul a inundar de dulzura y hermosura el escenario.

La sinaloense cantó los covers que la llevaron al éxito que tiene el día de hoy, tales como puño de diamantes o en peligro de extinción, también endulzó el oído de sus fans con temas inéditos como «Apuré mi café».

La sencillez de Carolina envolvió en un espacio seguro y de ilusión a los presentes cuando esta bajó del escenario para poder tomarse fotos con algunos, estrecharles la mano y cantar al lado de quienes la han hecho llegar al estrellato.

Por aproximadamente 2 horas, la norteña Ross bailó y cantó grandes temas y disfruto de la belleza de la gente moreliana, dejándolos pidiendo «una más».