Morelia/Redacción
La princesa Eréndira fue una integrante de la nobleza Purépecha que vivió entre 1503 y 1529, en la época en que los españoles llegaron a Michoacán. Tenía 16 ó 17 años cuando los españoles llegaron a México. Fue hija del cazonci purépecha, Tangáxoan Tzíntzicha, que se rindió ante los españoles tras la caída del Estado mexica en 1521.
Su nombre purépecha Eréndira significa «Mañana risueña», «princesa bella que sonríe». Una ejemplar mujer purépecha que le toco vivir en carne propia la crueldad de la conquista o mejor dicho de la invasión y rapiña que en nombre de dios Cristo nos aplicaron los españoles, esta ejemplar mujer, dicen que era muy bella, fue la contraparte de otra famosa mujer de aquella época, llamada la Malinche, que en su momento se alió a los españoles y colaboró con ellos, sirviendo de interprete y amante del (canguro mayor) tal Hernán Cortes.
Vivió Eréndira su vida, peleando contra los purépechas dóciles y contra los invasores, y escondiéndose de ellos hasta el final de sus días, todos los purépechas de la sierra evitaban hablar de la princesa querida y de Patamban su escondite, este hecho motivo que a Patamban llegara el progreso, mucho después, la educación oficial llegó hasta 1960 que fue la primera generación de egresados con certificado de primaria, la luz eléctrica llego en 1957 el agua potable hasta 1995 la carretera en 1999 y el tiempo casi nos hace olvidar a esta ejemplar mujer, que debe ser estandarte de los pueblos oprimidos, del mismo comandante Marcos ahora tan de moda. Pues esta mujer dio todo por su raza y por su cultura.





