Morelia, Mich. | Acueducto Online/ Jaqueline Espinoza. – 12 años y 2 hijos han reforzado el amor de Rosaneli y José, quienes decidieron que ya era tiempo de al fin ser marido y mujer.
Para contar su historia tenemos que viajar al pasado, exactamente 12 años atrás, en aquellos tiempos en los que eran buenos amigos de trabajo, aunque José lo tenía muy claro, él no quería ser solo su amigo.
José quedó flechado desde que la conoció y tomó la decisión de invitarla a salir, a lo que Rosaneli aceptó y terminó enganchándose con la personalidad y nobleza del que hasta entonces había sido su amigo.
“Pues sí se complicó ahí de repente, se pone uno ya nervioso cuando anda en eso y un día sí le dije ya vamos a vernos y pues ya dijo que sí”, mencionó José.
Aunque ella tuvo que verlo más de una vez para saber que le gustaba o sentía algo por él, no tardó mucho en darse cuenta de la sencillez que existía en su futuro novio y ahora esposo.
A los escasos tres meses de haber comenzado una relación, decidieron tomar una gran decisión, vivir juntos.
La situación llegó a ser un poco aterradora, algo completamente nuevo, pero salió bien para ambos pues hasta el día de hoy se siguen amando como el primer día.


Imágenes | Jaqueline Espinoza
Es por este motivo que tenían en mente el casarse, pero ya sea por factores económicos o personales no se podía concretar, sin embargo, el casamiento colectivo de manera gratuita que se organizó en la ciudad de Morelia por el 14 de febrero fue una gran opción.
No lo pensaron dos veces, pues tienen un largo camino juntos, una hija de 10 años, uno de 6 y grandes expectativas a alcanzar como el equipo que son, como la culminación de su casa.
Confiesan que las familias de ambos los apoyan en todo y existe una buena relación entre todos, los problemas que aparecen se resuelven enseguida, pues es más grande el amor, que el miedo a perderse el uno al otro.
“Es un apoyo a la economía porque pues no nos cobraron y a parte porque ya tenemos 12 años juntos y ya decidimos formalizar, ya teníamos planeado casarnos”.
Sin embargo, señalan que por una cosa u otra no se podía y ahora que se presentó esta oportunidad pues aprovechamos”, dijo Rosaneli.
Si, la mujer que se siente emocionada por verse vestida de blanco y con su acta de matrimonio en mano.
Han ido construyendo la familia que siempre soñaron, sus expectativas están puestas en ser felices juntos y apoyarse en todo momento el uno al otro.
Los ya esposos no necesitaron de una fiesta enorme, ni de nadie más que ellos dos para cumplir una meta más que tenían contemplada.

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