Morelia, Mich. | Acueducto Online/Cayetano Mac.- El Krav Maga es el sistema de lucha y defensa de las Fuerzas de Defensa y Seguridad israelíes, a diferencia de otras disciplinas, está no tiene una vertiente deportiva o competitiva. Itay Gil, comandante de las Fuerzas de Defensa de Israel es uno de sus mayores exponentes, y nos cuenta cómo ha impactado esta disciplina en su vida.
El Mayor, como lo llaman sus alumnos y fanáticos llegó por unos días a la capital michoacana para impartir un seminario y una sesión privada con los luchadores de la escuela Neshama Krav Maga de Morelia.
“A los 18 como todos en Israel, me llevaron al servicio militar, todo el mundo en la milicia desde abajo hasta arriba, hay una porción en el campamento que hace Krav Maga, ese fue mi primer contacto con el Krav, era considerado un atleta muy dotado, sobresalía en todo lo que ya tenía experiencia, fue así como me convertí en instructor de Krav Maga.”



El motivo por el que destacó en el la lucha y defensa militar es que desde corta edad tenía conocimientos en las artes marciales.
“De niño era extremadamente hiperactivo, un niño desastroso, nací en el 63, en ese entonces no había teléfonos, mi vida era muy simple. Si había problemas en la escuela era uno a uno, se ajustaban cuentas en el patio y se acabó. Empecé en el Judo a los 5 años, después en los 70 conocí el Zambo gracias a los militares rusos.”
-¿Qué diferencia hay entre las artes marciales y el Krav Maga?
-Lo voy a contestar de una manera sencilla, el combate cuerpo a cuerpo originario del ejército fue desarrollado inicialmente para la milicia y después para los demás cuerpos de seguridad. Si comparas ese ambiente con algún atleta de elite, boxeador o kickboxer, cuando es algo deportivo o tradicional, tienes la libertad de decir basta, de tapear, hay un referí para detener arbitrar el combate.



“En mi trabajo cuando me llevan de servicio para entrenar en la milicia, cuando las cosas salen muy mal, la confrontación se torna de cero a tres segundos, ataques con cuchillo, el disparo de un arma, en esa ventana no hay tapeo, no le puedes decir a los chicos malos ya basta, no hay tapeo, todas esas excusas de Mickey Mouse.”
Para él, no hay nada mejor que heredar su conocimiento a sus alumnos, su filosofía y forma de ver la vida.
“Es una bendición para mí tener esta pasión de enseñar, de educar a las generaciones jóvenes, no solamente es patear traseros. Hay que ser humildes también, pero es mejor sabiendo cómo hacer defensa personal que no saberlo, creo que eso es el don de la vida, saberse defender.”
-¿Cuál es la mejor experiencia que el Krav Maga te ha dejado?
-Primero que nada, estar con vida, doy gracias por estar vivo, he estado en un par de situaciones donde he tenido que aplicar el combate cuerpo a cuerpo, el hecho de regresar a casa después del trabajo, me forjó una personalidad fuerte también.
“Conmigo no hay tintes medios, todo o es blanco o es negro, la condición mental es ganar a toda costa, no puedo prometer que con mi entrenamiento tengo inmunidad al 100% para que no me dañen severamente en combate, quien diga eso es irresponsable.”
Menciona que para la práctica del Krav Maga o cualquier otra disciplina lo más importante es el tiempo que le dedica cada uno, recuerda el ejemplo de él mismo, y que cada día es un aprendizaje nuevo sin importar la experiencia.
“Le digo a la gente, quieres ser un buen violinista, un peleador de mma, tienes que dedicarle horas, no hay ningún atajo a la gloria, no hay ninguna pastilla mágica que te haga llegar a la meta sin meter horas de trabajo.”
“Yo invertí miles de horas de estar recibiendo palizas, fallando miles de veces, sin rendirme, terminar con hielo para las heridas, y aún así mañana lo voy a hacer mejor, todo se resume a la personalidad, es una responsabilidad individual el camino que quieras seguir, eso es todo. Todos tenemos 24 horas al día, tienes que activarte y decidir lo que quieres ser, está ahí, hazlo.”







