Morelia, Mich. | Acueducto Online/Cayetano Mac.- Desde la mañana se miraban unidades de transporte público con mensajes para el presidente, en otro punto de la ciudad se congregaba una manifestación con el fin de que los vieran, todos tenían algo que decirle a Andrés Manuel López Obrador en su visita a Morelia.
En el lugar del hecho, un estacionamiento acondicionado para la llegada del presidente y del gobernador, para el arranque de IMSS Bienestar en Michoacán no podía soportar un alma más.
Cientos de miembros del SNTSA sección 21 y del SETSAM estaban presentes, que con porras y ruido de matraca los primeros anunciaban su presencia, eran la ola azul entre el burdeos.
Otros más desde lejos miraban, invitados o no, por mera curiosidad, con un propósito, le llevaban presentes que nunca llegaron; una autobiografía, unas cartas, hasta flores, algunos más se conformaban con solo poder ver a su presidente.
Fue el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla el que comenzó hablar, para demostrar los avances que han logrado, como lo es la reducción de 32% en los temas de homicidios frente a los del año pasado.
También recibió aplausos de los trabajadores de la salud al mencionar que este año terminarían de liquidar la deuda que tiene el estado con el IMSS.
“Ya nos falta poco, como 400 millones”.


El Gobernador se mostraba entusiasmado con sus palabras para finalizar, el cual tiene fe en que el IMSS Bienestar cubra la salud de todos los michoacanos en este nuevo renacer. Aprovechó para contar que había nacido en una clínica del IMSS.
“Es una muy buena noticia para todo el pueblo michoacano, que vamos a estar en salud en las mejores manos, en las manos del Instituto Mexicano del Seguro Social”.
Posterior a su participación, se mostró un video con avances del IMSS Bienestar, como si se tratase de una pieza maestra en el festival de cine más importante en la que concentrados hasta su final, aplaudieron eufóricamente por lo que vendrá en el futuro.
Seguía el micrófono abierto para la directora del hospital IMSS Bienestar “Eva Samano”, la doctora Silvia Chavez Gallegos, la que siguiendo la tendencia en el público, recibió todavía más aplausos que el gobernador, pero menos que el presidente, con ella, llegaba el discurso más conmovedor del día.



“Hemos podido transformar las lágrimas de las madres en esperanza, el dolor de los niños por sonrisas, y esa es la mejor recompensa”.
Menciones como el ser la segunda oncóloga del estado, y la primera como oncóloga pediatra, el haber sido la tercera directora de ese hospital, la hacen ver como una mujer dedicada con su trabajo y que ama su profesión.
La directora no podía contener su admiración y respeto al señor presidente, al cual al terminar su intervención no dudo en darle un gran abrazo, al que el presidente respondió de igual forma.
Pasaron más de media hora para que sucediera lo que todos esperaban, el momento en el que su presidente se levantaba de su silla del presidium para tomar la palabra.
Los del SNTSA sección 21 gritaban su porra, los niños que casi dormidos por las palabras de los anteriores despertaban, los celulares se levantaban entre todos los presentes, como si se tratase de un festival de música, todo eso sucedió y el presidente todavía no pronunciaba una palabra.



Al presidente y a los demás presentes les hacía el viento lo que no le pudo a Juárez, su copete y saco eran movidos por ocasiones, pero no era nada que le preocupara.
Los aplausos y ánimos volvieron cuando anunció que se ampliará a cuatro carriles la carretera que va desde Uruapan al puerto de Lázaro Cárdenas, a petición del gobernador.
Culpaba y señalaba que el problema de raíz en el déficit de médicos en el país es que se haya querido privatizar la educación en las universidades.
“La salud no es un privilegio, es un derecho de todos los mexicanos que estamos obligados nosotros a cumplir” mencionaba AMLO respecto al tema de salud.
Después de recordar a algunas de las figuras de la historia de México michoacanas terminó el evento, no sin antes hacer una pequeña ceremonia del grito en Michoacán, donde todos se levantaron a gritar ¡Viva México! Y entonar el himno nacional.
“No se podría escribir la historia de México sin el pueblo y los dirigentes de este gran estado de Michoacán.”
Una vez abandonando el presidium, el presidente encaminaba a sus otros compromisos, aprovechó para darles un gran abrazo desde lo lejos a todos sus seguidores, las multitudes disminuían, volvían a sus actividades, en ese lugar ya no tenían nada por hacer.











