Zamora/Julieta Coria
El sistema con el que se busca impartir Justicia en México, está cambiando, o intenta cambiar. Los procesos largos y escritos, dicen, están por terminar, para dar paso a una un sistema oral, en donde la clave será la ‘presunción de inocencia’.
Ese, es precisamente el rezo que se menciona cada vez que se habla del Nuevo Sistema de Justicia Penal en el estado. Además, con los cambios que los tres poderes pretenden realizar, darán la oportunidad a cualquier para que cualquier persona interesada pueda acceder a las audiencias y juicios, cosa que antes, ni siquiera imaginábamos ocurriría.
Una de las fechas, que han marcado historia, como lo repiten los funcionarios del Poder Judicial, es el 7 de marzo del 2015, fecha que recordaré, no sólo porque es la fecha en que se implementó por primera vez el Nuevo Sistema en Morelia y Zitácuaro, si no porque ese día justo celebraba una aniversario más de vida, en fin.
La otra fecha que ha pasado a la historia en materia de justicia penal, es el 3 de agosto del mismo año, por la implementación de la Justicia Oral en la ciudad de Uruapan y, ahora el 10 de febrero, pasa a la historia un hecho importante por el arranque en Zamora. Michoacán, presumen, se encuentra listo para la nueva etapa, “2016 es el año del Nuevo Sistema de Justicia Penal “. En el estado y el País, claro.
Esta mañana, En el acto protocolario de la declaratoria del inicio de vigencia del Nuevo Sistema de Justicia Penal en Zamora, las palabras iban y venían, al mismo ritmo, los mismos vaivenes, palabras complicadas para quienes no estudiamos Leyes, pero fáciles de entender, sobre todo por la repetición de las mismas, una y otra vez.
Es como contar nuestros sueños en público, en donde pareciera que el País es representado por unos cuantos, nada más. En el lugar, funcionarios estatales, diputados, jueces y magistrados disfrutaban con recelo el tan esperado evento, parecía que el momento era suyo, claro que lo era, aplaudían, reían, tomaban ‘selfies’ como dueños del lugar y del momento. Enseguida los discursos, uno tras otro por los integrantes del presídium, hablaban en repetidas ocasiones de los grandes beneficios que trae el sistema de Justicia oral, “A partir del las 00:00 horas del jueves 11 de Febrero darán marcha al…” “Entraremos a una nueva etapa…” , “Tendremos justicia pronta, imparcial y expedita…” repetían una y otra vez.
Con la puesta en marcha del Nuevo Sistema, viene aparejada con múltiples retos, pienso mientras escucho el discurso del gobernador Silvano Aureoles, decir que “estamos listos..” creo que más allá de ‘esta’ nueva etapa, el más importante quizá, sea en el aspecto cultural; la sociedad, y los sectores que la conforman, se enfrentarán a una nueva forma de procuración de justicia, de las cuales no estamos acostumbrados o sólo se han visto en películas extranjeras, en donde se hace pronta Justicia y los juicios son claros y públicos, así deberá ser.
El teatro Obrero de la ciudad de Zamora, fue sede del encuentro para celebrar, un limpio y atinado evento. Todo empezó con el lábaro patrio, los honores a la bandera, la entonación del himno que, -para muchos parecía ya olvidado-. Luego la presentación y, poco a poco, los discursos previamente preparados y tal vez no ensayados, similares casi todos, en donde la mayoría destacó, «la nueva etapa de justicia en Michoacán», “garantizaremos la Justicia” “garantizaremos los derechos humanos» repetía el gobernador.
Al final, el martillazo inicial al Nuevo Sistema de Justicia y con él, la reflexión; ¿no es la Justicia la Protagonista de éste cuento mil veces contado? La protagonista, de la que todos hablaban, La Justicia, ¿Cómo saber que su ausencia no es más que evidente?, ¿está lista para una nueva etapa? ¿Qué pasará cuando aterrice en un País de infinitas carencias? Preguntas al aire, aparecen. Tal vez si las promesas se cumplen, finalmente llegue para quedarse, tal vez convivamos con ella y sólo tal vez la tengamos cerca, en la ciudad, en el estado, en el País. Mientras tanto, no nos queda más que esperar.






