Morelia, Mich. | Cayetano Mac/Acueducto Online.- Asombrada por la labor de los policías, Grisel Mejía, Directora de Proximidad de la Policía de Morelia, persiguió el sueño de, alguna vez, volverse parte de ese cuerpo y poner en práctica su espíritu servicial.
Por obras del destino, la vida le puso a un policía en el camino, el cual se convirtió en su acompañante de vida, creando una familia en donde nació una pequeña.
El esposo de Grisel fue (y es) inspiración total para ella, pues ha sido uno de los ejemplos más grandes a seguir que ha tenido.
Grisel ingresó, en el año 2015, al cuerpo policiaco como cadete, después, decidió entrar a la academia de policías y, años más tarde, se convirtió en directora de la Unidad de Proximidad y Vigilancia de la Policía de Morelia.
«Esto es pasión y gusto por lo que haces, sobre todo que tengas el don de servir», dijo con voz un tanto imponente.
Grisel es una mezcla entre seguridad y calidez, hablando un poco con ella, su manera de ser tranquila, pero firme, sale totalmente a relucir.
— ¿Cómo se sintió una vez que entro al cuerpo policiaco?
— Con mucha responsabilidad, hay que tomar la importancia que tiene ser servidor público, porque algunos se pierden en el camino. Al ingresar a la policía, encontré lo que me gusta, lo que me llega.
En siete años como policía, Grisel tiene muchas historias que contar de lo vivido en sus labores. Para ella, los niños y los ancianos son los casos que la ponen más sensible.



“Tengo muchisímas historias, en un tiempo me tocó atender muchos casos de niños y ancianos en el Centro de Atención a Víctimas, no que lo demás no sea importante, pero creo que eso es lo que me mueve más, te podría contar muchas historias, pero nunca acabaría.
El peligro y la adrenalina con la que vive un policía es algo que ella puede controlar, como lo es un caso donde ella y otro compañero lograron detener a una banda de asaltantes.
“Tuve una persecusión de unas personas que asaltaron una Farmacia Guadalajara con arma de fuego, creo para mí, fue uno de los casos más intensos, es una adrenalina que no puedes tener en otro trabajo, esa persecusión y detención la hicimos con un compañero, impactamos un vehículo, pero logramos detener a esa banda que se dedicaba a asaltar esas farmacias, es uno de los más relevantes que he tenido.
El ser madre nunca fue un obstáculo para Grisel, pues con el paso del tiempo ha encontrado un equilibrio entre su trabajo y su familia, cosa que le ha dado estabilidad a nivel emocional y le brinda plenitud.
«Al principio era difícil porque aquí no tienes horarios, tienes hora de llegada pero no de salida, pero una vez que te organizas todo es más sencillo».
— ¿Cuál ha sido tu inspiración para seguir en este trabajo?
— La inspiración es ayudar, cuando tienes el espíritu del servicio, todo sale en automático.
Ahora, Grisel dice sentirse completamente feliz con el equilibrio que ha encontrado, pues hacia donde ella voltee, siempre encontrará algo que la haga sonreír.
«Para mí es muy satisfactorio cuando mi hija me abraza y me dice «mamá, eres la mejor», ahí se que estoy haciendo lo mejor».





