“Resistiré hasta donde la dignidad me lo permita”: Ricardo Monreal

(Foto: especial)

Morelia, Mich. | Samuel Ponce/Acueducto Online.- En medio de la comparecencia en la Cámara Alta del Congreso de la Unión del secretario de Relaciones exteriores, Marcelo Ebrard, el senador Ricardo Monreal, sostuvo una finalmente interesante charla periodística con los integrantes del programa Los demonios sueltos, aunque con un inicio de desesperación y hasta de cierto desdeño del congresista.

Sin embargo, la plática fue más del tiempo esperado, del que impuso en un inicio la parte de enfrente, solo treinta minutos, cuando máximo; los temas fueron numéricamente cortos, esencialmente tres: la carrera presidencial en Morena, la prolongación de los militares en las calles y la incongruencia de los morenistas al ganar elecciones y situar en cargos hasta a quienes los persiguieron.

Ahí estábamos, en ese espacio congresista de la capital del país, Los demonios sueltos –un original programa radiofónico de análisis, mayoritariamente de carácter político-, los cinco integrantes: Francisco García Davish, de Quadratin; Carlos Monge, de PostData; Adán García, de Primera Plana MX; Leo González, de Sala de Prensa; y yo, de Acueducto Online.

Insensatez un retiro militar

El senador dejó en claro que si se habla de la militarización hay que remontarse cuando era presidente Ernesto Zedillo, desde hace 27 años, los soldados han estado en las calles, pero con la aprobación de la prolongación de su presencia en las mismas hasta el 2028 se cuida su actuar bajo un marco jurídico.

“No, no es sensato retirar a los militares de las calles”, subrayó, porque, hasta el momento, son los gobernadores y los alcaldes que no quieren esa situación, dado que sus respectivos cuerpos policiacos son vulnerables a ser captados por el crimen organizado; eso sí, reconoció que hace falta una mayor reglamentación del actuar de los integrantes de la Defensa Nacional.

Además, sostuvo que, en la actualidad, el presidente Andrés Manuel López Obrador –el cual ha reconocido que se equivocó cuando, antes de estar en el máximo cargo del país, estableció que los militares regresarían a sus cuarteles-, tiene una impensable fuerte alianza con el Ejército, aunque no por ello, sostuvo, no debe ser sancionado cuando tenga un mal proceder.

Morena, la indeseable purificación

Para el aspirante presidencial, Morena es capaz de ganar elecciones en los estados y en los municipios, situar gobiernos estatales y locales, pero, reconoce, no accede del todo a administrarlos, como debe ser, ante el otorgamiento de cargos públicos, dentro de ellos, a priístas, panistas y perredistas que se sumaron al proyecto de la 4T, pero que, en su momento, fueron quienes los persiguieron.

Por eso, el ex gobernador del estado de Zacatecas, ex diputado local y ex diputado federal, dijo que es un error el permitir la purificación al interior de MORENA de quienes fueron los opositores, los enemigos políticos que los denostaron y hasta los persiguieron. En ese sentido, abogó por una seria revisión del proceso quienes pretenden sumarse a las filas morenistas.

No soy corcholata

Fue Ricardo Monreal, el cual se hizo acompañar por su par Cristóbal Arias Solís, quien prolongó la media hora impuesta para la entrevista, no solo dejó su inicial actitud desesperante por culminarla en lo más breve posible, sino que dio paso a dos preguntas más y al final de sus respuestas convocó, para en otra oportunidad, a otra charla con los periodistas michoacanos.

Sobre el punto de la carrera presidencial, atajó de inmediato: yo, no soy corcholata. Reconoció el fuerte respaldo que tiene el mandatario federal y que, sin lugar a duda, incide en Morena, pero que no debe incidir en la designación del candidato presidencial, porque sitúa en riesgo el legado democrático que pretende, y considera que si hay preferencia por que la aspirante a relevarlo, Claudia Sheinbaum.

Ante ello, pondera uno de los más influyentes integrantes del Congreso de la Unión que si la gobernadora de la capital del país queda como candidata presidencial habría un conflicto al interior de Morena, se generarían problemas, porque, añadió, se trataría de una imposición. Él, por su parte, como fundador de Morena, resistiría “hasta donde la dignidad me lo permita”.