— «Nos subimos y no nos hemos bajado».
— De repente me dicen «cuídate», ahora: ¿cuándo te vas?…
— “Espero ganar este año para estar con Checho Pérez en la premiación…».
Morelia, Mich. | Montserrat Herrera/Acueducto Online.- El pequeño Marco Hernández, quien era un gran fan de los autos y las carreras, nunca se imaginó ser, alguna vez, participante en alguna.
«Nunca me imaginé estar en donde estoy ahora… uno empieza muy tranquilo, en autos muy pequeños, en autos no tan potentes, vi que tenía las cualidades para ser un buen copiloto y, la gente de autos potentes, me empezó a invitar a correr con ellos».
Sin pensarlo, en los años 2003 comenzó a correr autos de máxima categoría, haciéndolo ganar 8 campeonatos nacionales y 5 carreras panamericanas.
«He estado en premiaciones donde está Sébastien Loeb, Sébastien Ogier, campeones mundiales del WRC del Mundial de Rallys, y espero ganar este año para estar con Checho Pérez en la premiación».
— ¿Cuál fue el primer auto que usted corrió?
— Fue un golfito del 90 y tantos, corrí con Antonio Peñaflor, un gran piloto moreliano que ya está retirado, pero ahí empezaron las cosas.
Una vez que Marco Hernández probó el «veneno» de las carreras, como él lo llama, ya no quiso salir de ahí. Con 55 años de edad, Marco espera tener aún más años dentro de las carreras de autos.



— ¿Alguna vez quiso soltar la toalla?
— En el 2003 estaba cansado, pilotee 3 años y eran gastos muy fuertes, preparar un auto de carreras es muy caro y a veces los apoyos ni llegan, tienes que ponerlo de tu bolsa y, pues siempre es una merma, para ti y por tu familia, así que tienes que valorar… pero la pasión ahí está. Pero a los 3 o 4 meses me hablaron para subirme a otro coche.
Con 20 años corriendo y 3 piloteando, Marco dice sentirse muy feliz de seguir haciendo lo que le apasiona: «nos subimos… y hasta la fecha no nos hemos bajado».
Con una sonrisa en su rostro y los brazos cruzados, Marco contó que sus proyectos siguen muy fuertes y que, el año que entra, correrá en un campeonato de Estados Unidos.
— ¿Cómo se sintió la primera vez que ganó?
— La verdad, muy bien, el primer rally que gané fue aquí, en Morelia, uno que le llamaban «Rally Morelia».
— En su tierra…
— ¡Así es! Se arrancaba de Ciudad de México a Morelia y fue padrísimo, indescriptible, es cuando te das cuenta que tenemos la capacidad para hacerlo bien.
— Y que todo vale la pena…
— Pues sí porque, déjame decirte que no había ni para hoteles, nos quedábamos a dormir en el coche, viajábamos muy en la madrugada antes del rally en el coche de carreras para poder llegar y, cuando terminaba, nos teníamos que regresar… no había apoyos económicos…
A pesar de que tenga que separarse de su familia por varios días, Marco afirma que ellos se sienten orgullosos de lo que ha logrado a lo largo de los años.
«Afortunadamente ellos entienden lo que es mi pasión, les gusta lo que hago y lo que he logrado, de repente me dicen «cuídate», pero ya están acostumbrados, ya solo me dicen «¿cuándo te vas?»… casi estás 15 días fuera de casa».





