«¡Mis sillas llegaron más allá de Tijuana! Eso me pone muy contento»…

Morelia, Mich. | Montserrat Herrera/Acueducto Online.- El arte de la creación de sillas de manera artesanal ha formado parte de la vida de Grisaldo Pérez Tinoco, un artesano que aprendió de su padre el cómo crear las sillas.

«Para mí y para todos nosotros, las sillas son todo un arte, mi padre me enseñó cada parte de la creación de las sillas, es algo meramente familiar», dijo.

Grisaldo recuerda los días con su padre fabricando sillas, desde que era muy pequeño, lo instruyó para que el taller se quedara en sus manos.

«Yo soy feliz haciendo esto, me encanta crear con mis
manos y saber que mi arte tiene un uso y que es querido por los michoacanos».Originario de Opopeo, tenencia del municipio de Salvador Escalante, Michoacán, Grisaldo ha pasado gran parte de su vida en el negocio de venta de sillas y más muebles.

— ¿Crean otras cosas aparte de sillas?

— Creamos mesedoras, salas, todo para el uso de la casa.Grisaldo cuenta con mucha alegría que está orgulloso de ser artesano y poder echar a volar su creatividad para no seguir creando sillas convencionales.

«Hay una pieza de sillas que me gusta mucho, se llama «silla de bola», en donde la parte de arriba lleva una esfera, esa se vende mucho».

Las sillas de Don Grisaldo han viajado por toda la república y hasta ha cruzado la frontera, haciéndolo sentir afortunado.

«¡Mis sillas llegaron más allá de Tijuana! Eso me pone muy contento»…