Crónica | Tiripetío, «Zona Wi-Fi Gratis»

(Foto: Montserrat Herrera)

Morelia, Mich. | Montserrat Herrera/Acueducto Online.- El ardiente sol invadió casi todos los rincones de la Tenencia de Tiripetío; en el kiosko de la plaza principal, una lona con la frase «Zona Wi-Fi Gratis» nos daba la bienvenida.
A su lado se encontraba la entrada a la parroquia, un camino de piedras rodeado de árboles y pasto, un contraste impresionante entre el color crema y el verde de la naturaleza y, en el fondo, la Parroquia de San Juan Bautista y, junto a ella, el ex convento con el mismo nombre.
La gente de Tiripetío se reunía en la plaza principal, junto a la Jefatura de Tenencia, para poder observar al presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, y proponer mejoras a la tenencia.
En cuanto el presidente municipal llegó, la gente comenzó a cantar al son de los aplausos «¡se ve, se siente, Alfonso está presente!». El presidente caminó junto a varios locales mientras escuchaba sus recomendaciones.


Una pantalla se encontraba justo afuera de la Jefatura de Tenencia, esperando la llegada de Alfonso Martínez y la jefa de tenencia, Rosalva Gutiérrez Ríos, quien se reeligió y, justo el día de ayer, tomó protesta.
La jefa de tenencia comenzó agradeciendo a Alfonso Martínez por su presencia y por el apoyo para la mejora de la Tenencia de Tiripetío, a lo que, una señora, volvió a echar porras al presidente municipal.
La misma señora, que momentos antes había dicho que iba a aventarle su gorra a Alfonso Martínez, es la misma que no paraba de aplaudirle en cada oportunidad que se presentaba.
El presidente municipal mostró al público cómo se conectaban los dispositivos móviles a la nueva y gratuita red Wi-Fi, red que ya estaba inestable por todos los que nos vinculamos a ella.
Después de dar por terminado el evento, los medios se hicieron a la sombra para comenzar con la ronda de preguntas hacia Alfonso Martínez, quien no dejó de fruncir el ceño por los rayos del sol.
Los locales de Tiripetío aprovechaban para acercarse a saludarlo y platicar un poco con Alfonso, cosa que duró poco.

La señora, otra vez, que amenazó con atacarlo con su gorra, ahora le cantaba una canción compuesta por ella, lo cual dejó confuso a más de uno… hasta al presidente.
Fue así como terminó y nos tuvimos que despedir de la Tenencia de Tiripetío, con ganas de quedarnos un rato más a recorrer sus calles rústicas.