Altruismo heredado

(Foto: Montserrat Herrera)

Morelia, Mich. | Montserrat Herrera/Acueducto Online.- Afuera de la máxima casa de estudios del estado, Elllian y su mamá hacen un acto de caridad que ha impactado en las redes sociales, pues en este mundo quebrado por la pandemia del Covid-19, siempre viene bien una mano que te ayude a salir adelante. Específicamente, está familia ha instalado una lona en su puesto con la leyenda: «Si te encuentras en mala situación económica, solicita tu almuerzo gratis».

La tradición de ayudar al prójimo existe en la familia desde hace muchos años, más o menos 30; la mamá de Ellian le ha brindado un apoyo alimenticio a gente que lo necesita, sin importar a lo que se dediquen. Pero no fue, hasta que la pandemia empezó a cobrar víctimas en el ámbito financiero, que se animaron a poner su lona, siendo una luz en la vida de muchas personas que perdieron su trabajo.

Ellian ha trabajado toda su vida de la mano de su madre, antes de irse a la primaria, le ayudaba a despachar. También, ella hacía lo posible por conseguir dinero y vendía dulces dentro de su escuela. A pesar de haber estudiado hasta segundo año de la carrera de Contaduría, decidió seguir dentro de la venta y la ayuda al prójimo.

“Tú ves quién lo necesita y quién no, hay gente que sí es agradecida y nos piden la escoba para barrernos o irnos a tirar la basura”, dijo. 

— ¿Cuál ha sido una experiencia bonita de alguien que vino por ayuda?

— Hay una familia, se ve que están mal, que no están bien de sus facultades; traen una niña, vienen a medio día y les damos sus taquitos. Lo hacemos más que nada por la niña, tendrá sus 3 o 4 años, siempre nos recomiendan.

Precisamente otra tragedia fue la causante de que está familia haya emigrado desde la Ciudad de México. El temblor del 85, hizo que buscarán un lugar más tranquilo dónde vivir, así que eligieron Morelia como destino y, desde hace 30 años, se colocan sobre la avenida universidad, para seguir con su oficio de la venta de tacos de canasta, tortas de mole, tortas de tamal, y atole.

El altruismo no solo se cierra a la atención que tienen de regalar comida en su local. También, una vez al mes, con un ahorro que hacen de sus ganancias, se van a recorrer hospitales ayudando a la gente que lo necesite, igualmente con comida, y regalando despensas. Específicamente, van al hospital infantil y al hospital civil que, a pesar de haber sido reubicados lejos de su puesto, se toman el tiempo de ayudar.

Durante la etapa más dura del confinamiento obligatorio de los últimos dos años, Ellian le propuso a su mamá cerrar su puesto por las bajas ventas, pero el corazón altruista de la señora lo impidió, además de que siempre tuvo la esperanza de que pronto se acabarían las restricciones para salir a la calle. 

Ahora que las cosas se han regularizado un poco más, su puesto se ha mantenido con un poco más de ventas, pero esperan una baja en ellas ya que se acercan las vacaciones, y los alumnos de la universidad, que son sus mayores clientes, dejan de acercarse a comprar su desayuno. Esperan seguir vendiendo con regularidad en el segundo puesto que tienen sobre la calle de Cuautla, y atienden en las noches vendiendo tamales, buñuelos y atole.

Por lo que parece, las buenas acciones de esta familia seguirán mientras tengan vida, pues es una tradición heredada por generaciones que se remontan a los abuelos de Ellian, que en algún momento fueron misioneros. Así que si necesitas de un apoyo alimenticio en un momento de necesidad, sabes que sobre Avenida Universidad, puedes encontrar una familia que con gusto te tenderá la mano.