Los pastes de Don Fidel, un secreto bien guardado

(Foto: Montserrat Herrera)

Morelia, Mich. | Montserrat Herrera/Acueducto Online.- Los pastes de Don Fidel llevan, desde 1940, siendo parte de la cultura de Real del Monte, pues fue la primera pastería fundada y establecida en la ciudad.

Rosario Guerrero, nieta del mismísimo Don Fidel, aprendió el arte de crear pastes a la edad de 15 años, en donde su madre fue la encargada de brindarle el conocimiento.

— ¿De dónde aprendió a crear los pastes?
— Yo aprendí de mi mamá, mi mamá aprendió de mis abuelos y mis abuelos de un amigo inglés que tenían pues, no sé si sepas, pero los pastes no son originarios de aquí, de hecho, es algo aprendido por los ingleses.

Rosario, aunque ya lleve 25 años en la pastería, sigue sin saber cuál es la receta, pues, para su familia, la receta secreta es una perla que no todos pueden poseer: “nuestra receta es, prácticamente, secreta, y tiene sus tiempos para que te la pasen. Yo te lo sé elaborar, pero el secreto que está en la pasta todavía no me lo transmiten, todavía sigue en mi mamá y mi papá”.

Para Rosario, la diferencia del paste ante otros panes es que éste es un alimento completo, como si hicieras una comida nutritiva y, su creación, es todo un arte, pues la elaboración del relleno y la pasta conlleva un arduo trabajo.

— ¿Qué es lo que más le gusta de este trabajo?
— Pues, más que nada, que es familiar, y como es familiar ya lo traes en la sangre, es muy bonito ver cómo, de generación en generación, este conocimiento se va transmitiendo; también es muy bonito trabajar con tu familia, nosotros somos muy unidos.

Para crear sus icónicos pastes, la madre de Rosario tiene su propia área de amasijo en donde crea la pasta, alejada de todos los demás por el respeto que le tienen a la receta secreta.

— ¿Qué tendría que hacer para saber esa receta?
— Tener un poco más de madurez en el aspecto de que la receta no la puedes contar, de repente hay gente que te dice “ay, enséñanos cómo hacerla”, entonces yo creo que tener más madurez para que no se te salga la receta.
— ¿A su mamá jamás se le ha salido decir algún ingrediente de la receta?
— No, jamás, mi abuela se la contó a mi madre ya que estaba grande, mi madre me la contará ya que se sienta más cansada y no pueda seguir amasando, hasta ese momento yo por fin sabré qué es lo que contiene.

Rosario, aunque tiene curiosidad de saber los ingredientes que hacen, de sus pastes algo único, dice nunca haber investigado sobre ellos, pues tiene un gran respeto por el conocimiento familiar.

Siendo un negocio tan antigüo, ella vive un montón de experiencias con adultos mayores que tienen un hermoso recuerdo dentro de la pastería: “de verdad, lo que me encanta de estar aquí es que llegan adultos mayores a decirnos “cuando era niño yo venía a comer pastes aquí con tu abuelito”, “ay, él fue mi padrino”, o “hacíamos tal y tal cosa aquí en la pastería”; es algo que te llena el corazón, pues voy conociendo más sobre la vida de mi abuelo aunque ya no esté a mi lado.

Los pastes de Don Fidel, “Billar y Casino”, comenzó siendo eso, un lugar en donde los mineros pasaban sus ratos de ocio jugando billar y tomando, después se volvió un ambiente más familiar, en donde, ahora, viven los recuerdos de la mayoría de los lugareños, pues fue la primera pastería en Real del Monte y sigue siendo una de las más importantes.

Rosario, todos los días, dice sentir que, cuando va a trabajar, llega a su segunda casa, pues toda su familia y la gente a la que le tiene mucha confianza se encuentra ahí: “siento un calor inmenso, pero no de esos que te queman, sino uno cálido, por mi familia y por lo calientito de los hornos, es como mi segunda casa”.

Entre pastes y recuerdos, Rosario dice estar contenta de poder compartir y ansiosa por, por fin, saberse la receta…