Morelia, Mich. | César Cabrera / Acueducto Online.- Tras los pasados fenómenos meteorológicos que causaron estragos en varios negocios instalados a la orilla del mar en la costa michoacana, la mayoría no se han podido recuperar debido a la falta de apoyo por parte de las autoridades.
En un recorrido por las playas del municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, casos como el de José Marín sobresalen, pues las pérdidas provocadas por los huracanes “Nora” y “Rick” en su enramada ubicada en Playa Eréndira, ascienden a un millón de pesos.





La cocina, como parte del mobiliario y otros daños visibles en la infraestructura, cuya base son palos de madera y láminas, son las principales afectaciones que, hasta el momento, no ha podido reparar, pues aunado a ello, enfrenta la crisis por la contingencia sanitaria
Según sus cálculos, mientras recorre el lugar y observa los escasos palos de madera que aún permanecen firmes, ascienden al millón de pesos. Entre estos, se incluye al personal que tuvo que despedir debido a que no había condiciones para trabajar en su enramada.
A la par de los estragos ocasionados por las lluvias, se suma el vandalismo del que ha sido víctima su negocio. Los sanitarios, por ejemplo, lucen destrozados; mientras que la cocina, a su interior, ya fue grafiteada.
Aún así, don José no pierde el optimismo y considera, con los tres trabajadores que tiene a disposición, puede atender a los turistas que arriben en la próxima temporada vacacional.





