Morelia, Mich. | César Cabrera/Acueducto Online.- El Teatro “Mariano Matamoros” se viste de gala al recibir la tercera temporada “Tzin Tzun. Historias de princesas y colibrís”. Obra de Santiago Cumplido del Castillo, cuyo protagonista es Ignacio Tena Vences, reaparece en escena, a fin de seguir contando de una manera contemporánea la cultural, tradición e historia de Michoacán.
Es jueves por la tarde, y el tráfico en la Av. Madero es latente. Al inmueble, los espectadores arriban a pie o en sus vehículos. Hay poca fila, pues esta primera función es privada, ya que solo se cuenta con invitados especiales y algunos medios de comunicación.
Quienes llegan antes de las siete de la tarde, hora programada para la función, se toman fotografías a las afueras del teatro o en su interior, una vez que ingresan. El Teatro “Mariano Matamoros”, inaugurado por el entonces gobernador Silvano Aureoles Conejo, es adornado con mariposas monarca y colibríes.
Colgadas, las figuras de ambas especies causan asombro entre los asistentes. Motiva, una vez más, a las gráficas del recuerdo. Unos, posan con el mural de la obra, y otros más con la figura imponente del colibrí.
Salen también a relucir las tazas, llaveros y demás artículos relacionados a la obra en la pequeña tienda instalada al interior. En la sala, por su parte, los espacios van siendo ocupados hasta alcanzar el 80 por ciento de su capacidad, aproximadamente, por familias, parejas y uno que otro curioso.
El momento de la función se acerca. Aparece Santiago del Castillo, quien da la bienvenida. Las luces se apagan para que al centro del telón de color resalte el nombre de Tzin Tzun. Minutos después entra a escena “Dionisio Pulido”, el personaje de Nacho Tena, quien en un inicio nos transporta al surgimiento del volcán Paricutín.





