Morelia, Mich. | Acueducto Online.- En su alocución previa al rezo mariano del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco, hablando del Evangelio de hoy, dijo que «dejarse vencer por la ira en la adversidad es fácil, es instintivo». Lo difícil, en cambio, afirmó es dominarse a sí mismo, haciendo como Jesús, que -dice el Evangelio- se puso «en camino hacia otra aldea»:
«Esto significa que cuando encontremos cierres, debemos recurrir a hacer el bien en otro lugar, sin recriminaciones. Así, Jesús nos ayuda a ser personas serenas, contentas con el bien que hemos hecho y sin buscar la aprobación humana».
Y nos cuestiona, cuál es nuestra posición ante los desacuerdos, los malentendidos, el Pontífice nos pregunta si nos dirigimos al Señor, le pedimos su constancia para hacer el bien, o por el contrario, pregunta el Papa, buscamos la confirmación en los aplausos y acabamos amargados y resentidos cuando no los escuchamos y recuerda:
«A veces creemos que nuestro fervor se debe a un sentimiento de rectitud por una buena causa, pero en realidad la mayoría de las veces no es más que orgullo, combinado con debilidad, susceptibilidad e impaciencia. Pidamos entonces a Jesús la fuerza para ser como Él, para seguirle con firmeza. No ser vengativo e intolerante cuando surgen dificultades, cuando nos gastamos para bien y los demás no lo entienden».





