Soy una mujer convencida de que el amor es la causa principal que mueve a las personas y al mundo, por muy romantizada que suene esta idea. Sin embargo; estoy consciente de que el amor no es un tema reduccionista a la pareja o al entorno familiar, existe: el amor a las causas, el amor al arte, el amor a una lucha social, el amor a la patria, a la naturaleza y múltiples formas de amar; porque el amor, por concepto, es un simple y a la vez muy complejo vínculo afectivo que creamos hacia alguien o hacia algo.
Bajo esta corta descripción y sin afán de decepcionar a quien creyó que abordaría este tema desde el enfoque de pareja, creo que es el momento de aclarar que este artículo se desarrolla en otras vertientes:
La primera si inevitablemente y para comenzar a plantear las ideas bases del tema, la idealización es un mecanismo que desarrollamos al inicio de cualquier vínculo emocional. Es casi un proceso natural cuando conocemos a una persona y esta nos resulta atractiva, comenzamos a atribuirle características positivas, ya sean físicas, de carácter e incluso de personalidad que incluso pueden ser rasgos molestos o repulsivos para alguien más, pero para la persona que está experimentando el proceso de enamoramiento, todo parece abonar a que encontramos a la persona perfecta la “ideal”. De aquí que este concepto se utilice para describir a cualquier objeto o sujeto que se adapte o cumpla perfectamente las expectativas de alguien, de un trabajo, de un líder, como amigo, o cualquier papel que un ser humano desempeñe en el entorno social.
Pero claro, como lo hemos comentado en análisis anteriores, los seres humanos tenemos la tendencia de llevar las situaciones a límites que nos ponen en riesgo.
¿Qué es lo que pasa con la idealización?
- Cuando idealizamos, depositamos en el otro, atributos que en realidad no tiene.
- Debemos ser conscientes de que le estamos asignando la responsabilidad de cumplir expectativas que nunca se comprometió a realizar.
- Nos damos cuenta que no es el otro el objeto de nuestro amor, sino una representación de nuestros deseos inconscientes del sujeto que si sea digno de nuestro amor.
- Dañamos al otro al no sentirse digno de ser amado, por que claro, la idealización no dura para siempre. Llegará un momento en el que comencemos a ver a la persona tal y como es y seguramente este aterrizaje a la realidad, romperá esquemas de relación, de cargas afectivas y hasta podría iniciar un proceso confrontativo y de reclamos por sentirse traicionado.
- Y la última y más importante, es que la idealización se basa en una proyección propia de lo que queremos ser y no somos, son aquellas necesidades de llenar vacíos en nuestra vida y en nuestra propia persona.
¿Qué tanto idealizamos en el día a día?
Queda más que claro que idealizamos a la pareja, pero existen otras prácticas cotidianas en las que aplicamos este ejercicio. Por poner un ejemplo muy básico, mencionaré una de las marcas que consumimos todos los días: el refresco de cola que ya no causa diabetes por que ya no contiene azúcar, ese que une a la familia, cuida la naturaleza y se preocupa por los osos polares. Cualidades que les aseguro, nadie se ha dado a la tarea de comprobar y aunque hubiera quien lo hiciera, hemos decidido creer y confiar en que lo que nos venden es lo que es verdad absoluta, aunque en el proceso perdamos un riñón.
¿Qué tal si hablamos de política, candidatos y partidos políticos?
Si nos damos a la tarea de analizar el bombardeo de información positiva, sobre las virtudes que representan los partidos y personajes y el impacto en nuestros procesos mentales durante las campañas políticas, por supuesto que me atrevería a compararlo con la etapa de la conquista y el enamoramiento. Siempre nos inclinaremos por el que conozca más nuestras necesidades inconscientes, ese que sepa incluso antes que yo, lo que de verdad deseo y así, aún que ellos enlisten una interminable serie de cualidades. Nosotros seremos siempre capaces de agregar algunas más y claro, con el paso del tiempo darnos cuenta que les dimos zapatos muy grandes que llenar.
Ahora vivimos un momento atípico en este aspecto. Desde diciembre del 2018 nos ha representado un presidente que claro que hizo este trabajo de mercadotecnia para conquistarnos y es curioso que a la fecha, siendo uno de los gobiernos más controversiales y observados por los medios y la ciudadanía, según la evaluación Mitofsky a abril del 2022, la percepción del tema de seguridad tiene un 41.4% de desaprobación, al igual que la percepción de la situación económica con un 38.2 %, en el mismo sentido de desaprobación. Sin embargo; el presidente se mantiene al día con un 62.4% de aprobación de gobierno a comparación de Enrique Peña Nieto que terminó con una aprobación de solo el 21%.
Concluyendo que solo hay dos maneras de llegar al amor verdadero…
Se podría interpretar que ha pasado el tiempo de la etapa de enamoramiento, se ha visualizado al individuo real, con defectos y virtudes, la gente dejó de idealizar, sacó del rango específico y estereotipado de un político convencional y se ha dado un salto a un proceso evolutivo del verdadero amor, amor a sus causas, a lo que representa, a lo que ha logrado y a lo que no ha podido lograr aún.
Sin embargo; el pensamiento es subjetivo y las perspectivas de análisis son cambiantes, así que considero que es un tema importante de salud mental, el hacernos responsables del ser conscientes del otro, ese que tenemos enfrente en su realidad compleja para poder tomar una postura responsable en cualquier práctica de nuestra vida, con toda la responsabilidad que esto conlleva.





