Acueducto Online | Columna
Las malas
1.- LA GRAN AFRENTA | La entrega, literal, del Congreso del Estado de Michoacán, de la presea llamada al Mérito Docente a la Normal Vasco de Quiroga, de Tiripetio. Una decisión congresista, demasiado forzada, controversial, de pésimo gusto, una gran afrenta a gran parte de la sociedad michoacana, que solo logró enfatizar el abaratamiento de los reconocimientos que últimamente se otorgan los diputados locales, así como algunos nombramientos, por no decir todos; cuasi todo partidizado, politizado. Solo faltó que la presea hubiera sido compartida con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Los argumentos en contra de la decisión legislativa pesan mucho más, muchísimo más que los de a favor: manifestaciones con demandas cuestionables, como el de plazas automáticas, sin exámenes, sin las mínimas evaluaciones, por ejemplo, que trastocan el orden social, que dañan a terceros, a través de actos vandálicos, que rompen el marco jurídico y que caen en la impunidad ante autoridades permisibles, pasivas y no escasa veces, hasta cómplices.
2.- LA HUMILLACION TIENE COLOR: VERDE OLIVIO | No es fácil o al menos tratar de justificar, menos con las antes mágicas palabras presidenciales, el caso de Nueva Italia, el como elementos de la fuerza federal, militares, son humillados al cuadrado por integrantes del crimen organizado, quienes los confrontan cara a cara y los obligan, con armas en mano, a retirarse de su “territorio”, a huir, prácticamente cabizbajos, acompañados por un sinfónica de mentadas de madres y de amenazas; ellos, los de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), nada estoicos, con el rumiar a flor de labio se retirar contra su voluntad, algunos, seguramente, pensaron en el enfrentamiento y hasta caer en el campo de batalla, pero no, las órdenes son órdenes y estas se resumen en la filosófica frase amlista: abrazos y no balazos; sin embargo, en esta ocasión no hubo ni lo uno ni lo otro, solo la huida, como cobardes, como lo que no son.
La buena
MORELIA ¡CAMPEÓN! | Si, contra todo pronóstico, sobre todo por no contar con una defensiva sólida, en el estadio Morelia que volvió a las andadas, totalmente lleno, el Atlético de Morelia se coronó este fin de semana como campeón de la liga Expansión MX del futbol mexicano, sin duda una gran noticia para los aficionados al balompié, pero sobre todo un tanque de oxígeno para sus ímpetus que se vieron acotado hace tiempo con la desaparición de Monarcas Morelia. Sin embargo, no por el solo hecho de ser campeones hay que establecer que los integrantes del Atlético de Morelia conforman un gran equipo, con buen juego y líneas equilibradas, lo cual no es del todo cierto, hay que trabajar y mucho; por lo pronto, en los próximos días se enfrentarán al Atlante para situar al campeón de campeones. Y no nos debe extrañar que entorno al equipo local de futbol de la liga Expansión MX todos nos sintamos igual: ¡campeones!, menos observar como figuras políticas se visten igualmente, hacen suyo lo que no es no suyo, aunque parezca.





