
Morelia, Mich. l Acueducto Online.- Luego de iniciar su marcha desde Casa Michoacán, decenas manifestantes de la comunidad de Arantepacua, integrantes de la CNTE y normalistas arribaron las instalaciones de la Fiscalía General del Estado FGE para hacer destrozos en el inmueble.
Los manifestantes rompieron vidrios y muebles con palos y piedras y pintaron frases en el inmueble en exigencia de que se haga justicia a cinco años de la represión contra comuneros en la que fallecieron cuatro de sus compañeros.
Asimismo en las oficinas de la Secretaria de Seguridad Publica SSP, comenzaron a romper las cámaras de seguridad, realizaron pintas en la puerta principal y lanzaron objetos contra las instalaciones. También incendiaron motociclistas de policías.
Las peticiones de los protestantes son la destitución del fiscal general del estado, Adrián López Solís, la atracción del caso por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) y la restitución del daño a las personas afectadas.
Los comuneros acusan al fiscal del estado, Adrián López Solís, secretario de Gobierno durante los hechos ocurridos en 2017, de ser uno de los partícipes de los actos de represión en la comunidad, por lo que exigen que sea encarcelado por la muerte de cuatro comuneros durante el enfrentamiento.
«Responsabilizamos directamente al fiscal de estos actos de provocación (…) han sido cinco años de tocar puertas», gritaban en el megáfono mientras realizaba los destrozos.
Enrique Guerrero, miembro del grupo de activista Liquidámbar, señaló que el fiscal se debe retirar del caso, debido a que tiene un conflicto de intereses. Además señaló que a cinco años del caso solo se hicieron pruebas de balística a 30 de los más de 200 policías que participaron en el operativo y que no hay información de los reportes policiales.
Luego de causar destrozos en la Fiscalía, los manifestantes tomaron el periférico hacía la salida a Quiroga, con la intención de dirigirse hacia el Centro de la capital michoacana.











