Samuel ponce Morales
1.- En las últimas semanas, aunque solo en dos casos de gran impacto mediático, en el estado, se ha visto, hasta con dejos de rareza, la actitud hiperactiva, en forma conjunta, de los Gobiernos de México y de Michoacán, no vista ante, frente al crimen organizado y a una fracción del llamado magisterio democrático.
2.- Esa actitud ha sido la de la confrontación que, insistimos, no se había dado antes, pese a las múltiples provocaciones delincuencial y magisterail. Una confrontación institucional que ante la percepción de la opinión pública se ve con buenos ojos, al situarse como un alto a la impunidad de ambos grupos.
3.- Sin embargo, hay que establecer cierta cautela, porque, si uno analizado el porqué de ambas confrontaciones, uno se puede dar cuenta que sion resultados de inevitables reacciones, ya no ante solo provocaciones, sino de claras afrentas que ponen en vilo la seguridad de la fuerza pública, así que no nos ilusionemos.





