Morelia/José Manuel Alvarado
Con 71 años de edad, Don José Gaytán Torres, originario de La Ruana, municipio de Buena Vista, cuenta que toda su vida la ha vivido en este lugar de la Tierra caliente michoacana.
Don José, platica que desde que recuerda, se ha dedicado a cortar limón, pero la situación actual en La Ruana no es tan satisfactoria como antes.
“Ha cambiado mucho mi tierra. Antes los árboles de limón daban demasiada fruta, ahora no sé la razón por la cual cada vez dan menos fruta”.
Al hacer memoria, Don José recuerda que hace unos años el limón se podía vender a 7 pesos el kilo, ahora, el poco que cortan, lo venden a 2 pesos por kilo.
Padres de tres hijos, a quienes además de ver por ellos, los ha enseñado a trabajar en lo que ha hecho toda la mayor parte de su vida, cortar limón.
“Antes me mantenía con la venta de algodón, pero se acabó no sé por qué. Luego me dediqué a vender escobas, pero también se acabaron las astillas, ahora los árboles cada vez florean menos y los insecticidas cada vez más caros”.
Don José externó su tristeza de que las cosas en La Ruana no están bien por falta de trabajo.
“Antes por estas fechas ya estábamos ahorrando para el baile del 12 de diciembre, pero como están las cosas, no creo que se pueda ni ir porque lo poco que conseguimos es para comer”.
Para José, hasta el clima ha cambiado. “También en estas fechas el calor ya bajaba. Acaba de pasar la fiesta del 22 en Apatzingán, me acuerdo que cuando íbamos ya hacía fresco, ahora se tiene que estar echando uno aire con su gorro por el calorón, todo ha cambiado”.
Al preguntarle su opinión sobre la visita del gobernador del estado, Silvano Aureoles a La Ruana, contestó, “qué Silvano, ¿Silvano Ortiz?, refiriéndose a un ex presidente municipal”. Dijo que tiene mucho tiempo que un gobernador no visitaba la comunidad.
“Está bien que vengan pa´ que vean cómo estamos, que nos ayuden con al seguridad”.
Fue inevitable platicar con Don José sobre la situación de la seguridad en La Ruana. Asegura que lo que vivieron los pobladores hace más o menos un año, fue lo pero que ha pasado en su comunidad.
“La situación ya estaba muy mal. Había mucha delincuencia, ya todos querían mandar, por todo querían cobrar, para todo había cuotas, hasta que se reveló La Ruana y los echó pa´ fuera”.
Don José contó la historia más desagradable que tuvo en su vida.
“Es difícil olvidar. Esa gente se llevó a mi hija, la golpearon y la violaron”, contaba con un nudo en la garganta, “Mi coraje fue tanto que hablé mucho, hable mal. Dos personas me levantaron y me llevaban a no sé dónde. En el camino, seguramente un cabecilla de ellos le dijo a los dos que me regresaran de donde me habían encontrado”.
Explica que la razón fue clara, “soy una persona de trabajo que no le hago nada malo a nadie. El cabecilla dijo que yo no era malo”.
Don José reconoció que gracias a Hipólito Mora fue que dieron un gran paso, “él fue el que nos sacó adelante”.
Ahora le toca andar un poco oculto por su seguridad. “Tengo dos meses que no lo veo, no sé dónde se mete, pero es mejor porque si estuviera afuera ya lo hubieran matado”.






