CNTE, el enemigo silencioso | Samuel Ponce

Imagen Felipe Ochoa

1.- Al final, el llamado magisterio democrático y los normalistas, o una parte del primero, obligaron al Gobierno de Michoacán a sentarse a la mesa de negociaciones para gradualmente analizar , discutir y acordar cada una de sus demandas, algunas suyas y otras no tanto.

2.- para lo anterior fue necesario ir poco a poco estrabgulando la vialidad, el flujo vehicular de la capital michoacana, que empezaba seriamente a irritar a la población ante la impotencia y/o incapacidad gubernamental para desactivar una serie pero crecientes bloqueos.

3.- Si bien el Gobierno del estado se cansa de presumir que no hará uso de la fuerza ante la movlizaciones magisteriales y normalistas, que no instigará una confrontación con ellos, un sector de la población empieza a considerar en organizarse y enfrentarlos.

4.- No, no es una situación deseable, un enfrentamiento entre manifestantes que ilegalmente impide el libre tránsito, más allá de sus justas o no peticiones- y una ciudadanía que reclama el respeto a uno de sus derechos fundamentales, pero las condiciones en ese sentido se están dando.

5.- Ya hay un hartazgo de la impunidad en que se movilizan, fuera del marco legal, maestros y normalistas, una impunidad permitida por las instituciones encargadas de contrarrestarla, pero que evidentemente tienen temor de implementar la estrategia de la fuerza pública…