Morelia, Mich. | Ximena Ruiz/Acueductoonline.- La mañana tricolor, es 15 de septiembre y como es costumbre, se respira un ambiente de orgullo mexicano, y además de celebrarse el Grito de Independencia, los morelianos tuvieron más acontecimientos en el centro histórico.
La mañana, muy temprano, en la Plaza Melchor Ocampo, empieza con una conmemoración a las víctimas del famoso «granadazo», en donde, según cifras oficiales murieron ocho personas y más de cien quedaron heridos, sin que hasta el momento se haya esclarecido el cobarde atentado.
Acompañando este momento de profunda tristeza y dolor, que se recuerda año con año, se encuentran las víctimas y sus familiares, el izamiento únicamente a media asta del lábaro patrio como una clara señal de luto, y una ofrenda de flores alrededor en honor de los afectados. Se puede respirar la profunda pena que han vivido estas personas desde hace 13 años.
Poco a poco se fueron retirando las personas del lugar, pues nuevamente los policías municipales cierran su acceso, debido a la pandemia. Y así es como va quedando sola la plaza, puede estar vacía, pero es claro el mensaje que queda: aquí sufrieron, aquí murieron personas, aquí atacaron a la ciudad… justo aquí.
Observando los edificios de alrededor, vestidos de los colores mexicanos: banderas, listones, mantas… todo en conmemoración al mes patrio, sin embargo, en Michoacán no hay mucho qué celebrar, la respuesta la encontramos más adelante, justo en frente del Congreso del Estado, donde se realizará el ingreso de la los nuevos diputados locales, quienes, posteriormente, se auto tomarán la protesta.
Afuera de estas instalaciones, se hacen notar los maestros de la CNTE, manifestando su inconformidad por la falta de pagos quincenales para los trabajadores de la educación. No obstante, a la par, el Congreso abre sus puertas a las y los diputados junto con sus familiares. Un hombre vestido en traje negro, con la lista de invitados en mano, es quien permite el acceso al evento.
Sin embargo, alrededor del edificio legislativo decenas de miembros de la Policía Michoacán custodian el propio sitio, incluso hasta cerrando calles; más allá, se ven más edificios de canteras semi vestidos de colores patrios.








