Otra vez Santa María de Guido

Morelia/José Manuel Alvarado

 

Alrededor de 40 personas se encontraban en la entrada principal de las instalaciones del Ayuntamiento municipal. Como formados, sin hacer tanta bulla, pero sí esperando a que alguna autoridad las atendiera, sin saber que en treinta minutos más, daría inicio una sesión de Cabildo en donde podrían encontrar a regidores y al mismo alcalde.

Por el cuaderno y el lápiz en la mano, tratando de poner orden, se sabía que ella era una de las organizadoras, quien optó por no decir su identidad. Se trataba de integrantes del Movimiento Antorchista de Morelia, que venían a que el presidente municipal les firmara un convenio para descuentos en sus recibos de agua potable.

A sala de Cabildo fueron llegando reporteros, edecanes, regidores y habitantes de la colonia Santa María de Guido, que de inmediato ocuparon todas las sillas disponibles en el lugar.

Después de los quince minutos de tolerancia, se empezaron a escuchar los típicos silbidos para que ya inicie la sesión. Sólo que en esta ocasión, fueron más intensos y continuos que en otras ocasiones. No faltó el señor de hasta atrás que nadie ve que chiflaba con la cabeza mirando al suelo.

Al ver que el tiempo transcurría y no pasaba nada, los vecinos de Santa María mostraron a los medios de comunicación una lona grande que ni siquiera cabía bien en el reducido espacio. Le intentaron de varias maneras para que los camarógrafos tomaran la foto.

Cuatro cartulinas blancas con plumón rojo se dejaron ver con mensajes: “Como candidato independiente, demuestra que eres diferente, no nos falles. La historia te premiará”; “Alfonso, acuérdate de tu compromiso con Santa María de devolver el estatus de Tenencia”; “Muchos de nosotros votamos por ti, no se vale que nos des la espalda”.

De repente, gritos de protesta se empezaron a oír. Eran los Antorchistas, que seguramente vieron al Presidente. Treinta minutos después logró subir Alfonso Martínez, con lo que dio inicio la sesión.

Un empleado municipal con saco azul y pantalón gris, le pidió a un colono que bajara sus cartulinas, a lo que contestó, “qué pasó, si no enseñamos no vendemos”.

Con lo que no contaban los colonos, era la duración de la sesión, preguntaba uno a otro, “¿cuánto durará esto?, no sé, dijo el otro, seguro una hora máximo”. Empezaron a repartir a la prensa el orden del día. De inicio, diez puntos a tratar. Pero se agregaron tres más, de los cuales el penúltimo trataba el tema que les importaba.

Sentado a un lado de Jesús Hernández Calderón, ex Jefe de Tenencia de Santa María, platicó antes, durante y al final de la sesión, que ellos principalmente estaban ahí, porque como ciudadanos tienen el derecho de decidir que Santa María en vez de colonia, sea una Tenencia como antes.

De repente se soltó y platicó sobre su localidad, que Santa María había sido la primera colonia de habitantes de Morelia. Tierras donadas por los tarascos. Que ahí se encontraba el primer hospital. Que ahí fue donde José María Morelos peleó su última batalla.

Se llegó el momento anhelado, el punto de acuerdo por el que habían visitado el palacio municipal. Se turnó a la comisión de Gobernación. Los regidores de oposición, aprovecharon la presencia de los ciudadanos para demostrar que están con el pueblo. Pidieron al Presidente que los apoyaran y que se les tomara en cuenta, que a través de una consulta ciudadana se pueda resolver esta situación.

Después de la participación de tres regidores, se hacían señas los independientes para tomar la palabra. Y hasta Félix Madrigal, que comúnmente no participa en la sesiones, tomó la palabra secundando en apoyo a la regidora Claudia Lázaro Medina, que explicó que ya se había tenido una reunión constructiva con los habitantes.

Ante cada participación, aplausos de la gente. Se explicó que se está haciendo un estudio pleno para con la información completa valorar por qué se hizo el cambio de Tenencia a colonia.

Alfonso Martínez, también participó. Les dio la bienvenida, y por supuesto, aclaró que si la administración anterior se equivocó en el procedimiento, se tendrá que corregir.