1- Sin duda, sigue y seguirá siendo controversial la visita presidencial a Badiraguato, Sinaloa, un municipio que no es de lo más marginados ni incomunicados del país, como para estar en la agenda de las prioridades de la política social federal, pero si debería estarlo en la de seguridad, al ser considerado como una de las cunas del crimen organizado.
2.- A diferencia, el de Aguililla, Michoacán, aparte de marginación e incomunicación, hay más violencia que en Badiraguato, debido a que sigue siendo un territorio en disputa por dos carteles del crimen organizado, sin un claro dominio de ninguno de ellos, como sucede en el sinaloense, y en donde el Gobierno de México solo está a la expectativa.
3.- Hasta el momento, el presidente Andrés Manuel López Obrador no tiene en su agenda ni a corto ni a mediano plazo realizar una gira de trabajo por el municipio michoacano, al igual que implementar acciones serias para contrarrestar la grave u hasta desesperante situación que se vive ahí; y no está en la agenda presidencial por su conflicto con el actual gobierno estatal





