El ser periodista en Michoacán | Samuel Ponce

Imagen de Felipe Ochoa


1.- Lo más saludable es que el reciente cobarde asesinato del periodista Abraham Mendoza se esclarezca lo más pronto posible y en ese sentido hay reales posibilidades ante la detención de tres personas presuntamente involucradas en el hecho.


2.- Y, más allá de dejar el beneficio de la duda sobre el esclarecimiento citado, resulta complicadísimo establecer que en territorio michoacano es peligroso ejercer libremente el periodismo, sobre todo a partir de la particularidad del compañero caído.


3.- Lo cierto es que hay compañeros que consideran que su trabajo está al filo de la navaja, en especial aquellos que cubren mayoritariamente temas de seguridad, lo cual es discutible, pero no puede ser tan simplista cuando habla uno de censura institucional.