El estado de Michoacán cumple cinco días de violencia generada por el reacomodo de al menos seis cárteles de la droga, que buscan expandir a sangre y fuego sus actividades ilícitas.
La Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán (SSP) informó que, en la región de Tierra Caliente, que incluye siete municipios, es donde en este 2021 se han desatado cruentos enfrentamientos. El CJNG, red criminal que domina las ecuaciones criminales de buena parte de las regiones de México, lleva semanas ganando terreno y cada vez se acerca más a Apatzingán. Los Carteles Unidos reculan y han instalado su último retén en División del Norte, comunidad nombrada en honor al Ejército del célebre Pancho Villa. Los militares se han instalado en medio.
El puesto de control del CJNG, Cartel Jalisco Nueva Generación, funciona desde hace meses y solo desapareció cuando el nuncio apostólico visitó la región, en abril. Entonces, decenas de policías estatales ocupaban la carretera. Hoy no queda ni uno. El resto del tiempo ahí están. A veces aparcan uno de sus famosos tanques artesanales en los carriles, caso del miércoles pasado. Era una visión surrealista: una recta de asfalto rodeada del verde radioactivo de los cerros felizmente empapados, interrumpida por la amenazadora presencia de un enorme escarabajo de acero artillado color aceituna.
Se trata de nombres conocidos en la historia reciente de Michoacán. Fue en esos pueblos y en otros cercanos donde hace ocho años nació el movimiento de autodefensas, una respuesta popular a los estragos que entonces causaba el grupo criminal de los Caballeros Templarios, aunque también un disfraz que usaron las redes criminales para continuar con sus actividades bajo el ojo ingenuo -o cómplice- del Estado.
Del movimiento de autodefensas no queda hoy más que el recuerdo. Algunos de los grupos se convirtieron en una suerte de policías comunitarias, otras desecharon el disfraz y acabaron colaborando con el CJNG, o integrándose a los restos de los restos de viejas mafias, caso de Los Viagras, creando una especie de federación sui generis que ahora se hace llamar Cárteles Unidos.





