Un equipo de arqueólogos descubrió cerca de la ciudad alemana de Eisleben, en el estado de Sajonia-Anhalt, los restos una iglesia medieval “excepcionalmente majestuosa” construida en la segunda mitad del siglo X por Otón I, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, y 70 antiguas tumbas que datan desde el siglo X hasta el XV.
Los restos del antiguo templo, fundado cerca del año 968, fueron hallados durante una serie de excavaciones realizadas en el Palacio Real de Helfta, una de las residencias de Otón I, apodado “el Grande”, rey de Alemania desde 936 y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico desde 962 hasta su muerte en 973.





