«Sin agua, el futuro será más frágil»

Foto: Especial. La crisis humanitaria por el agua.

Morelia, Mich.| acueductoonline.- Para 2030, es posible que más del 80% de las personas más pobres del mundo vivan en contextos frágiles. El nivel de necesidades humanitarias seguirá siendo extremadamente alto, y la naturaleza cada vez más compleja y prolongada de las crisis representa un desafío para el modo de respuesta habitual al uso del agua, señala la UNICEF.

Con demasiada frecuencia, las respuestas de emergencia en materia de agua, saneamiento e higiene carecen de recursos suficientes, dependen de sistemas de agua y saneamiento subdesarrollados y no pueden hacer frente a necesidades complejas. Sin embargo, para las comunidades atrapadas en situaciones de crisis —y, en especial, para los niños—, disponer de acceso rápido al agua apta para el consumo, el saneamiento y las prácticas de higiene seguras puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Durante los conflictos prolongados, es tres veces más probable que los niños menores de 15 años mueran como resultado de enfermedades diarreicas provocadas por el agua no apta para el consumo y el saneamiento deficiente que como consecuencia de la violencia ligada directamente al conflicto y la guerra.

A pesar de los progresos en materia de desarrollo global en todo el mundo, una de cada 57 personas está afectada por una crisis y requiere asistencia y protección humanitaria urgentes. Asimismo, hay más personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares y comunidades: en 2014, 59,5 millones de personas se vieron obligadas a desplazarse en todo el mundo; a finales de 2019, esta cifra había alcanzado los 79,5 millones, “la cifra más elevada registrada hasta la fecha según los datos disponibles”

Las crisis amplias prolongadas, como las de la República Democrática del Congo, la República Árabe Siria, Somalia, el Sudán, Sudán del Sur y el Yemen, requieren la mayoría de los recursos, así lo reporta la UNICEF.