Morelia, Mich.|Fabian Alanis/acuedutoonline- La autodeterminación en Michoacán no es un tema nuevo pero a veces olvidado.
Al hablar de la autodeterminación hay un sugerencia a significarlo como la rebeldía, porque se atiende a un grupo de personas que desea salir de la aplicación de ciertas normas que rigen al Estado.
Autores, como María Teresa Sierra han señalado que nos encontramos frente a dos costumbres jurídicas , la del Estado y la de los pueblos indígenas; entre dos sistemas normativos en palabras de Celerino Felipe.
El caso de Michoacán es un referente importante no solo a nivel nacional sino internacional. Dos acontecimientos fundamentales son los que promovió la comunidad de Cherán. En el 2011 al interponer un juicio ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y en 2012 la Controversia Constitucional promovida ante el máximo tribunal en el país, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
La lucha para los pueblos que buscan su autodeterminación, es decir, el poder de regirse bajo sus propias reglas, no es más que el uso del derecho del individuo a su autonomía y su capacidad de decisión.
El trabajo que han pasado comunidades como Cherán no ha sido fácil y en cambio ha dado muestra que no es necesario un Estado para lograr la convivencia común y sana.
El movimiento autonómico del municipio de Cherán refiere a procesos de saqueo y violencia acrecentados a partir del año 2008, como consecuencia del arribo al gobierno municipal de personas vinculadas a grupos criminales, los cuales, mantuvieron el control de los recursos forestales, altamente preciados en la zona. Es en este contexto, a finales de aquél año se conformaron incipientes grupos que realizaban rondines por las zonas boscosas de la comunidad, principalmente, resineros y ganaderos y quienes comenzaron a dar cuenta de la situación de saqueo que prevalecía en el bosque.
Partiendo de entender el porqué de su necesidad de autogobernarse es cuando se puede empezar a empatizar sus luchas.









