Morelia/José Manuel Alvarado
Después de bajar las escaleras del Hotel Plaza Morelos para entrar al salón en donde sería la Conferencia Magistral “Construcción de la vida”, que expondría el caricaturista del periódico La Jornada, “El Fisgón”, en un lugar que parecía sótano, frío y hueco, menos de medio centenar de personas esperaban en las sillas la ponencia.
Tomé mi lugar y poco a poco empezó a llegar la gente pasada la hora pactada de inicio del evento. En unos minutos ya éramos alrededor de un centenar de presnetes, un aforo interesante para degustar la charla del reconocido escritor y activista político de izquierda.
“Prepárense porque vengo a contar cosas espantosas, está feo, pero es la verdad”, así inició Rafael Barajas Durán, advirtiendo que su plática era contra todo lo que se está viviendo en el país en materia económica y política.
La conferencia se avocó sobre la falta de valores que hoy en día carece la sociedad. Expresó que estamos viviendo una depreciación de la vida.
A media plática, con la atención de todos los que estábamos en ese salón, que de frío pasó a un ambiente caluroso, al fondo, justo atrás del presídium, se apareció un señor con pelo blanco y anteojos con una lona que poco a poco desenrolló hasta la mitad, pero se alcanzó a ver la tipografía del partido político Morena. Cinco segundos después, la volvió a enrollar y desapareció. Unos minutos más tarde empezaron a repartir un periódico de nombre Frente y que en la portada tenía una nota que titulaba “Optimismo de los michoacanos por el nuevo comienzo de Silvano Aureoles, y de inmediato una voz masculina dijo: “es aberrante que nos den esto con notas de Silvano”.
Posterior a ello, jóvenes pegaron hojas invitando a marchas de parte del partido Morena, colocaron una manta en el escritorio del presídium con los logos del partido y otra que a la letra decía: “Le conté al cielo lo mucho que te extraña y también comenzó a llorar”. Nos faltan 43.
Todos estos hechos sucedieron con la voz de fondo del activista político que inmediatamente hizo notar que todo iba dirigido para personas afiliadas a ese partido político. “No se lo digan a nadie pero aquí estamos para hacer un tejido social”, confesó.
Los ciclos revolucionarios y contra revolucionarios fueron explicados por el ponente, y en el climax de su explicación alzó la voz y dijo: “Necesitamos apagar la televisión y encender el cerebro”, y de inmediato se vino la ovación con aplausos.
Hora de la sesión de preguntas y respuesta, en donde los militantes a Morena plantearon diversas preguntas a Rafael Barajas que las enumeró y contestó una por una.
La siguiente ovación después de contestarlas preguntas que iban dirigidas a cómo mejorar a la militancia, y “El Fisgón” expresó: “Desconéctense de su pinche matrix y pónganse a trabajar”.
Al término de la ponencia, los asistentes compraron libros del escritor quien además de dedicárselos, les hizo una caricatura a cada libro.





