Morelia Mich. | Acueductoonline.- El buceo con mantarrayas es uno de los muchos atractivos que ofrece Cancún.
La forma de diamante alargado que tienen estos animales, debido a sus largas aletas pectorales; tiene un patrón de coloración muy atractivo, un dorso oscuro que está adornado completamente por círculos blancos, contrastando con el tono homogéneo blanco de su parte ventral, todo esto seguido de una inusual cola larga.
Zonas con gran cantidad de corrientes son los sitios donde se congregan estas rayas, dado que, con solo mantenerse en su sitio y abrir la boca, pueden respirar, evitando así gastar mucha energía. Es en estas zonas de fuerte corriente donde podemos encontrar tres barcos hundidos en los que se reúnen las rayas.
Durante el buceo con mantarrayas se puede observar cómo encima del barco, a pesar de la fuerte corriente, flotan inmóviles, descansando, quince rayas águila, las cuales, al percatarse de nuestra presencia, empiezan a rodear el barco por los costados y luego se dispersan.
Las agrupaciones de rayas águila no se dan todo el año: es durante el invierno, a medida que desciende la temperatura de las aguas, cuando se les puede ver en abundancia.
A pesar de ser animales muy carismáticos, es poco lo que la ciencia conoce de su vida. Se distribuyen en todos los mares tropicales del planeta, aunque los científicos no están seguros de que todas sean de la misma especie; además, existe la posibilidad ‒cada vez más aceptada‒ de que en realidad se trate de cuatro a siete especies distintas.






