SUEUM, una caída anunciada

Imagen especial

Acueducto | Samuel Ponce

1.- No es el único caso en Michoacán, pero la dirigencia del Sindicato Ünico de Empleados de la Universidad Michoacana (SUEUM) no ha entendido que el mundo es otro y que en ello se está dejando atrás el corporativosmo gremial y se va modificando la relación con la parte patronal, para dar paso a la democratización interna y a una actitud de respeto con los de enfrente, teniendo que dejar viejas, anquilosadas, formas de control.

2.- No, no lo hizo, y no se si esté dispuesto hacerlo, aún más si tenga tiempo de hacerlo; no es fácil ser un SUEUM diferente, abandonando, en lo interno, prácticas antidemocráticas, imposiciones, bajo un yugo atemorizante, así como dejar de chantajear a las autoridades universitarias para seguir obteniendo privilegios más allá de exigir los derechos que por ley le corresponde y denuncias antes las instancias respectivas las irregularidades que detecte.

3.- Para esa dirigencia sindical el tiempo no pasó, abonando a la disidencia, a la rebelión y al éxodo de decenas de sus compañeros, hoy excompañeros que poco a poco conformaron una organizacion como el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Michoacana (STUMICH) que ahora empoderado, cuantita y cualitativamente, demanda la titularidad del Contracto Colectivo de Trabajo, no pedacería; abonando a una autoridades que ya no ceden ante cualquier amago fuera de la ley.