Morelia,Mich.-Acueducto.- Erick Sánchez.- En la ciudad de Morelia, la señora Magdalena Rosales Guillén, vende pollos rostizados en ciudad industrial, comerciante víctima del confinamiento por la Pandemia del COVID-19.
A sus 51 años de edad, la señora Magdalena Rosales, es jefa de familia y sustento de su casa, hace diez años inició la venta de pollos en su rosticería, negocio que le da de comer a ella y a sus hijos.
«Ha sido un un año muy, muy difícil «cuenta mientras prepara los pollos para su venta, que es lo que hasta ahora le ha permitido salir adelante, pero con la situación de la pandemia, el confinamiento y actualmente el cierre de negocios solo le ha bajado las venta y de continuar así, tendría que cerrar su negocio.
» Las ventas bajaron mucho después del confinamiento, apenas nos estamos recuperando y ahora otra vez, si las cosas siguen así cerraré mi negocio, ya no lo puedo sostener»
Magdalena no estar conforme con los nuevos lineamientos que se han establecido a partir del nuevo confinamiento en Morelia, que además de establecer un horario para los negocios, ha prohibido la apertura de negocios en domingo y a su manera de pensar, solo ha destruido negocios.
«Yo creo que hay otras formas de evitar más contagios del virus, esto sin afectar a los que vendemos comida, pues solo pasa a destruir negocios»
Como la señora Magdalena, hay cientos de comerciantes , quienes esperan ‘pasé esto’ y no tengan que cerrar sus negocios y con ello es sustento que les permite vivir.





