Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Al grito de ¡Olé! dieron el último adiós a Marco Antonio Tovar, fotógrafo de la fiesta Brava y, además, torero, desde su querida Plaza Monumental en Morelia.
Alrededor de una clásica muleta rojiamarilla, se reunieron familiares, amigos de la prensa y, por supuesto, sus camaradas toreros, quienes, entre nostalgias, recodaron los mejores momentos vividos con “el negro”, como lo llamaban sus más cercanos.
“Caballeroso, humilde y fantástico amigo”, así fue como lo describieron, mientras se elevaban algunos globos en su honor. “¡Ya está tomando fotos desde el cielo!”, dijo alguien entre la multitud.
Abrazada a una pequeña caja de madera, su esposa Ma. Guadalupe, sostuvo las cenizas del torero en todo momento, entre sollozos y agradecimientos por todo el cariño mostrado desde el ruedo de la monumental, lugar de grandes recuerdos para toda su familia.
“Gracias a mi tío que nos inspiró en todos los aspectos, a torear a cazar a pasea. Un gran fotógrafo, todos los admiran. La lente de él captaba los mejores momentos”, compartió Francisco Arrieta, su sobrino.
Desde hace aproximadamente un año, Marco Antonio estuvo luchando contra el cáncer, fue el día domingo, 06 de diciembre, que le ganara la batalla, “Dios buscaba un torero moreliano y bueno fotógrafo, y se lo llevó a él”, señaló Arrieta.





