Acueducto | Samuel Ponce Morales
1.- Finalmente, estamos en la etapa del inicio de las precampañas, de aquí a finales del próximo mes, a lo largo y ancho del territorio michoacano, de quienes aspiran a la candidatura para gobernador de sus respectivos institutos político, aunque sea con una serie de conflictos internos de algunos partidos políticos, en donde hay desde descalificaciones abiertas hasta guerra sucia.
2.- De todos los procesos internos de los institutos políticos rumbo a la designación de su candidato al Gobierno de Michoacán el más álgido se sitúa en el del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), en el cual se dan los dos elementos señalados en el párrafo anterior: descalificaciones abiertas y guerra sucia, pero, hay que decirlo, hasta el momento se han contenido actos violentos.
3.-Y se trata de un inicio de precampañas a gobernador atrabancadas, desdibujadas y hasta confusas para quienes se interesan por ese tipo de situaciones políticas electorales, ya desde la perspectiva partidista hasta de ciudadano, pero solo hablamos de los casos del PRI, PRD, PAN Y MORENA.
4.- Los demás institutos políticos, ya sea porque cuantitativamente suelen ser menores que los descritos, aunque no tanto en los casos del PVEM y del PT, no tienen mayores complicaciones en la designación de sus precandidatos, pero sin las grandes posibilidades de que puedan tener alcances de competitividad y más aún de triunfo, claro, claro, podrían darse sorpresas, lo cual se vería a mediano plazo.
5.- Aparte de MORENA, los que realmente están en un dilema son los aspirantes del PRI a gobernador, porque en la alianza que su partido político tiene con el PAN y el PRD estos han determinado o así lo han dejado entrever que coinciden en tener como a su precandidato a Carlos Herrera Tello, por lo que no se sabe si declinarán o no por él, lo cual hasta el momento resulta más que incierto.



