Por: Salvador Barajas
El año está por terminar y es quizá lo mejor que nos puede pasar a todos, pero el 2020 no será solo un recuerdo, por desgracia lo que nos dejó este año repercutirá en los años venideros y en algunos casos dejará huella permanente.
La pandemia de Covid-19 ha marcado el año que fenece en todo el mundo y de manera específica en algunas naciones su mal manejo no solo ha generado desempleo si no muertes que llegaron por falta de información o de atención médica.
La forma en que el gobierno federal ha politizado la pandemia tratando de llevarla al terreno de las especulación, buscando minimizar sus efectos en la salud y la economía es inconcebible, el desdén al cubre bocas y el discurso permanentemente contradictorio de López Gattel y del primer mandatario del país, han provocado que al grueso de la población, la de menos recursos económicos, la de menor nivel educativo sea la que ha sufrido la mayoría de las muertes y contagios, es un hecho que les ha quedado grande el manejo de la pandemia, aunque ellos tengan otros datos.
Como ejemplo sirva la ciudad de México que ha regresado ya a semáforo rojo, con el consiguiente golpe a la salud y la economía pues los negocios no esenciales van a cerrar hasta enero, por no esenciales, entendamos aquellos que en diciembre buscaban recuperarse con las ventas de comida y regalos, entre otros.
En Michoacán, si algo no ha faltado es información, los llamados a cuidarnos y observar las medidas sanitarias, así como el día a día de la pandemia, han sido una constante por parte de la autoridad estatal, pero pese a ello, hay quienes en la sociedad siguen sin tomar en serio el Covid-19 y sus consecuencias, lo mismo pasa con algunos ediles que en plena búsqueda de la siguiente candidatura resuelven de manera populista en lugar de poner por delante el cuidado de la salud de los ciudadanos.
Los meses que se avecinan son una incógnita para Michoacán, se anticipa sin embargo que serán complicados por el golpe asestado por la federación con el recorte al presupuesto 2021, este tendrá consecuencias en obras, educación, seguridad y más rubros que al paso del próximo año comenzarán a sentirse.
Al día de hoy, la llegada de la vacuna contra el covid-19 es la mejor noticia que podemos tener, ojalá su manejo y distribución no se conviertan en una pesadilla y la tentación de usarla como arma electoral, sea solo eso, una tentación que nunca legue a concretarse, por bien de todos.





