Acueducto | Samuel Ponce Morales
1.- Que hay detrás de la declaración del líder nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, en el sentido de que empresario apartidista Carlos Herrera Tello es la figura que se perfila para la candidatura común entre su partido político, el PRI y el PRD, a ciencia cierta no podemos descifrarlo, más de la noche a la mañana, pero si no es una estrategia orquetada, como todo se indica, no puede uno dejar de establecer la perversidad que hay en ella.
2.- Y es que en las encuestas de preferencias políticas electorales de los aspirantes a gobernador por dicha alianza partidista el ex secretario de Gobierno no atraviesa por un buen momento, hay aspirantes de la misma mejor posicionados, mucho mejor, por eso no son bienvenidas las declaraciones del blanquiazul, no importa que lo haga a título personal, lo cual, por supuesto, no es posible dado que detenta el más alto alto cargo de su instituto político.
3.- Cómo deja a los demás aspirantes a gobernador, incluyendo a los dos del propio PAN, como deja a los cinco del PRI y a los tres del PRD, así como a uno de los independientes, y todavía más cómo deja a los dirigentes estatales de los tres institutos políticos que apenas están avanzando la unidad sólida de la alianza denominada Equipo por Michoacán y que están por dar a conocer el método de selección del candidato común.
4.- En los hechos, las evidentemente más que tendenciosas declaraciones del panista hace visualizar que los demás aspirantes priístas, panistas, perredistas e independientes son solo instrumentos para posicionar en la candidatura a Carlos Herera Tello, sin entrar a la discusión que si es o no el mejor perfil, entre otras características porque no es el clásico político, pero en esa visión ahí está la figura de un Alfonso Martínez Alcázar, tal vez mejor.
5.- Por lo pronto, que no se dude la perversidad de las declaraciones de Marko Cortés Mendoza, y por si hay dudas hay que echar un vistazo a las definciones, en donde se establece que es perverso aquel «sumamente malo, que causa daño intencionadamente, que contiene maldad o perversión y aque que corrompe las costumbres o el orden y estado habitual de las cosas; ah, también a los perversos se les conocer como bellaco, cabrón, condenado, endemoniado, maldito…





